“Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia” (M. Ghandi)
¿Te suena de algo el término «indefensión aprendida»?
Te cuento lo que es y porqué es tan importante saberlo para educar bien a un perro.
De unos años para acá se han popularizado programas de televisión en los que se supone se enseña al propietario a “liderar a la manada”.
Mediante unos sencillos trucos, hasta el perro más díscolo y agresivo se convierte en un animalito dócil y sometido.
Solo hay que transmitirle la “energía adecuada”.
¿Qué es la indefensión aprendida?
Bajo este envoltorio brillante y atractivo se vende lo mismo que hace 60 años.
Pero convertido en show televisivo y con gran alcance mediático.
Mi opinión sobre estos programas y las personas que los protagonizan me la callo, aunque seguramente resulte bastante obvia.
Mi interés se centra en explicar cómo lo hacen, para que veas claramente la diferencia entre lo que proclaman (liderazgo sereno y firme) y lo que de verdad ofrecen (sometimiento forzoso hasta lograr la apatía e indiferencia del animal frente a los estímulos que le rodean).
La técnica es simple y muy eficaz, aparentemente.
Sirve para perros, para personas, para caballos, para gatos….. para cualquier animal que interaccione con su entorno y realice sus conductas en función de las respuestas que reciba a su alrededor.
En el caso concreto del perro, se hacen dos cosas:
- Exponer al animal de modo masivo al estímulo o estímulos que desencadenan la conducta indeseada.
- Impedir de modo claro y persistente la huida, la defensa o cualquier otra respuesta activa que el animal manifieste frente a dicho estímulo.
Las causas de la conducta del perro no importan.
Sus emociones ante la situación, o ante lo que le están haciendo, tampoco.
Solo importa el resultado, lo que se ve, lo que aparenta: el perro deja de reaccionar.
¿Por qué funciona (o lo parece)?
La conducta inapropiada ha desaparecido, ¡magia¡.
Y en un tiempo (aparentemente) récord. Y la explicación es ésta:
- Esta técnica es antigua. Se llama “inundación”. Sometemos al sujeto a una sobreexposición al estímulo que desencadena las conductas indeseadas. ¿Qué tienes miedo a volar?, pues doce horas de avión. ¿Qué te dan miedo las arañas?, pues una habitación con cientos de ellas. Es una parte importante de la técnica. Si pensamos en aquello que más miedo nos da, y nos imaginamos que nos someten a ello de modo masivo, no es difícil saber cómo reaccionará nuestro cuerpo: las sustancias que se producen cuando se desata una alarma física (adrenalina, cortisol….) se disparan hasta límites insospechados, obligándonos a reaccionar activamente para salir del conflicto. Como sea.
- Aquí simplemente inmovilizamos al animal (con un lazo corredero en una zona de alta sensibilidad como es la parte superior del cuello) para impedir cualquier respuesta (huida, agresión…..). Y ahora simplemente esperamos. Cuando el cuerpo se agota, cuando la mente cree que NADA de lo que intenta hacer para evitar la situación funciona, se entra en un estado de shock: el cerebro desconecta. Y ya no hay reacción. Entonces ya no importa dónde esté el estímulo o cuál sea su intensidad, simplemente no hay respuesta. Ninguna. Ya tenemos nuestro perro-marioneta.
Este proceso se llama indefensión aprendida.
Y como su nombre indica, consiste en enseñarle al animal que no hay escapatoria.
Que da igual lo que haga, nada sirve.
Que la única salida que tiene es rendirse, dejarse llevar por la cuerda que le rodea el cuello.
Hemos metido a nuestro perro en una jaula mental.
Es una técnica vieja y caduca, violenta donde las haya (por mucha calma que presente el que sujeta la correa, está clara la violencia que ocurre en el cuerpo y mente del animal), que no tiene nada que ver con liderazgos (sin entrar en las connotaciones de dicho término), con energías positivas, ni con reeducar al perro.
No diferencia causas sino que trabaja (y aparentemente elimina) las consecuencias de un problema.
Es además peligrosa de aplicar en muchos casos (la agresión es una respuesta corriente, y el que sujeta la correa está muy cerca del perro), y suele llevar aparejada la presentación de nuevos problemas.
Y a mi juicio, quizá lo peor: aplicada sistemáticamente, mata el espíritu del animal.
Lo convierte en un cascarón vacío, en un títere apático e indiferente a lo que ocurre a su alrededor.
Si es lo que deseas, adelante, hay muchas personas que se llaman a si mismos profesionales que aplicarán la técnica con más o menos habilidad.
Pero si realmente quieres resolver un problema y respetar a tu perro, si lo consideras tu mejor amigo, no permitas que nadie le haga esto.
¿Qué, cómo te has quedado?
Y tú igual pensabas que existía la magia, no?
Pues existe, pero no lleva tanta brillantina como en la tele.
Es la magia de convivir con tu perro como amigos, y compartir momentos y rutinas.
Puede ser la mejor experiencia de tu vida.
Y lo mismo hasta puedo ayudarte para que así sea.
Mi primer consejo es que apagues la tele.
Y el segundo, que te apuntes aquí y empieces ya a leer el correo que envío cada día a mis suscriptores:
Por desgracia entiendo el concepto más de lo que yo quisiera. Así venía mi pobre Berta cuando la recogimos del refugio ?.
Ahora se expresa quizás demasiado, pero eso me dará la oportunidad de aprender más hasta conseguir que gestione la mayoría de las situaciones sin tener que expresarse tanto ?. Espero aprender mucho en este blog.
Es un problema bastante común.Y es triste ver a un perro así. En tu caso has pasado de tener un perro en esas condiciones a tener uno que expresa claramente cómo se siente. Es verdad que cuesta convivir con un perro que manifiesta emociones desbocadas constantemente, pero como bien dices, se le puede enseñar a gestionar mejor todas esas emociones para que no necesite expresarlas con tanta intensidad, y tú ya estás haciendo un gran esfuerzo, seguro que con el tiempo lo consigues, mucho ánimo y gracias por comentar tu situación.
Irene, gracias por este articulo, mira que he leído sobre este tema (siempre en la línea que tú defiendes…por lógica, humana y sensata porque al final se trata solo de eso, de sentido común hombre) pero el tuyo es le mejor que ha caído en mis manos . Da argumentos para exponer nuestra postura contraria a estas prácticas o mejor dicho «métodos de tortura» , permite recapacitar en los motivos que nos mueven y sobre todo es un acto de generosidad al compartir tus conocimientos con nosotros. Gracias, de corazón
Muchas gracias a ti por comentar, Lidia. Una de las cuestiones sobre las que debemos pensar todos los dueños a la hora de educar o manejar a nuestros perros, es realmente qué nos mueve a nosotros. Este tipo de manejos, muy populares, solo buscan una cosa: satisfacer nuestros deseos. Se trata de que el perro haga lo que nosotros queremos. Lo que él siente, piensa o necesita no importa. Nosotros somos el centro y él debe pivotar a nuestro alrededor, pendiente de nuestros deseos. Personalmente creo que es una mala opción, y que además impide a muchos dueños que la aplican disfrutar de verdad y aprender lo mucho que tienen que ofrecernos y enseñarnos nuestros perros. Para que eso ocurra, debemos dejarles ser perros, y un perro-marioneta es solo un cascarón vacío. Esos dueños se están perdiendo momentos maravillosos, y esos perros se están perdiendo una vida entera.