¿Por qué un perro se vuelve agresivo de repente?
Llevas tiempo conviviendo con tu perro, y últimamente ha mostrado reacciones de agresividad sin razón aparente.
Ahora crees que tu perro, de pronto, se ha vuelto agresivo.
¿Quieres saber cómo actuar?
Te lo cuento.
¿Por qué mi perro es agresivo?
Lo primero que debes saber es que la agresividad en perros puede tener muchas causas.
Te hago un listado rápido de las más habituales, si quieres profundizar en este aspecto, en este artículo tienes detalles.
# Miedo (la más frecuente con diferencia)
# Dolor y enfermedad (también muy habitual)
# Posesividad/competitividad
# Territorialidad
# Impulsividad/baja tolerancia a la frustración
# Control del entorno
Mi perro agrede de pronto
Y antes nunca lo había hecho, estás pensando.
Bueno, ningún perro ha agredido antes hasta que ocurre por primera vez.
Así que, para ayudarte en tu situación, hay que diferenciar dos contextos.
1- Es un perro joven
2- Es un perro mayor
1) Perro joven
En el caso de que tu perro de uno, dos o tres años (por ejemplo), que nunca había agredido antes, tenga ahora conductas de agresión, hay varias razones que lo explican.
Te las he puesto arriba.
Y no son excluyentes, de hecho, es posible que sume varias razones, por lo que al final eso le desborda y pierde el control.
Aunque en este caso no suele ser «de repente». Lo habitual es que lleve meses dando avisos de incomodidad, inseguridad, miedo, rechazo, preocupación… y, o bien no se le presta atención (por desconocimiento, porque es gracioso, porque te han dicho que lo ignores, porque piensas que no va a pasar de ahí…), o bien se le ha corregido para no expresar esas emociones.
Porque esas emociones suelen expresarse con ladridos, gruñidos, gemidos, tirones de correa, movimientos bruscos, saltos… Todo ello molesto y considerado habitualmente como «conductas que hay que corregir/educar/inhibir».
Pero no eran conductas, eran avisos. Señales de que algo va mal.
Y como ese algo sigue yendo mal, y los avisos no funcionan, muchos perros terminan mordiendo.
Aprender a idenfificar señales de comunicación y evaluar las causas habituales de agresividad en perros permiten evitar que las agresiones vuelvan a repetirse.
Eso sí, mucho cuidado: si te han propuesto suprimir la agresividad por considerarla una conducta intolerable, que sepas que el modo de lograrlo es metiendo al perro tanto miedo (con «herramientas educativas» y modos amenazadores) que no se atreva a usar la boca de nuevo. Y el resultado final, cuestiones éticas aparte, es que el perro se convierte en una bomba de relojería que puede estallar en cualquier momento, y con quien menos culpa tiene de nada.
Optar por comprender lo que ocurre y aplicar medidas de cambios en el entorno y manejo del perro que incidan sobre las causas de la agresividad es mucho más eficaz y fiable a largo plazo. Dicho de otro modo: si retiramos la causa de la agresividad, el perro no necesitará volver a morder.
2) Perro mayor
Si tu perro se ha vuelto agresivo de repente, si realmente lleva años siendo sociable o indiferente hacia otros perros y personas, entonces el camino a recorrer para solucionar este problema es muy corto.
Tu perro tiene dolor o está enfermo. Me extiendo un poco más.
Muchos perros tienen dolor crónico, debido a lesiones o patologías articulares o de columna que arrastran desde muy jóvenes.
Esto se debe a que son problemas hereditarios (con elevada prevalencia en ciertas razas), o a que han nacido con el problema (es congénito).
Ha ido aguantando durante años, pero llega un momento en que el dolor, debido a las descompensaciones musculares y articulares que se dan para aliviar la zona dañada, sube a niveles no tolerables, por lo que el perro ya no puede más.
Y manifiesta el dolor agrediendo.
La otra alternativa, está enfermo.
Hay varias enfermedades de evolución muy lenta (años), que empiezan a producirse sobre los 5-7 años, y dan síntomas físicos en perros de 8-10 años.
Pero antes de los síntomas físicos, lo que la persona que cuida al perro puede ver fácilmente son cambios de comportamiento.
El perro se vuelve más temeroso, más inquieto, más destructivo, más inseguro, más ladrador…. o agrede.
Entonces, esos cambios de conducta, esa agresión repentina, es un síntoma. Y lo que necesita tu perro es un buen chequeo veterinario.
Enfermedades como hipotiroidismo o cushing son sospechosos habituales.
Pero también las patologías hepáticas y renales, al «intoxicar» la sangre, cambian la conducta.
Lo mismo ocurre con ciertos tumores, especialmente si se ubican en la cabeza.
Y eso sería todo.
La conducta de agresión, a menudo, es un indicador de malestar, no un síntoma de «mala educación».
Por lo que no hay que entrenar ni adiestrar, hay que dirigirse a la causa. Espero que este artículo te haya ayudado con eso.
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Te sirven para mejorar la convivencia con tu perro y resolver problemas que el adiestramiento y la educación «en positivo» no van a solucionar.
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