No le quites valor a lo que otro cree importante

El valor o la importancia que tiene algo la decide cada cual, no?

Quiero decir, que tú puedes pensar que cierto objeto o situación para ti es super importante, y a mí parecerme una chorrada como la copa de un pino.

Te pongo un ejemplo.

Yo vivo sola.

Bueno, vivo con mis perros y mis manías.

Y mi padre también vive solo.

Con sus manías.

No tiene perro.

Pues un día que estaba de visita en su casa fui a la cocina para hacerme algo de merienda.

Y saqué una taza para servirme un poco de leche.

El caso es que me dio un momento de esos tontos en los que parece que llevas las manos enjabonadas y por más que lo intentas evitar, las cosas se te escurren de las manos.

Así que la taza se fue a vivir su vida.

Y como las tazas no saben volar, pues inició una trayectoria claramente descendente hacia el suelo.

Intenté pararla con un pie, porque te juro que la vi caer a cámara lenta, pero rebotó.

Y rebotó.

Y rebotó.

Y siguió rebotando.

Y al cuarto rebote pensé “espera que aun se salva y sale entera”

Al sexto rebote estalló.

El trozo de cristal más grande era del tamaño de un guisante.

Mierda.

Bueno, no pasa nada, la recojo y pillo otra taza.

(Con más cuidado)

Entonces mi padre vino a ver qué estaba pasando.

Y se entristeció mucho al ver la taza que había roto.

Era una taza de vidrio pardo, fea y muy vieja.

O eso pensaba yo.

«Si hubiera sido una de las otras, que son de bazar, pues me da igual, pero a esa le tenía cariño»

¿???

Vale, lo pillo.

Solo es una taza, al menos para mí.

Pero para él, por lo que fuera, era importante.

Así que en  lugar de ignorar el hecho, o decirle que solo era una taza, o argumentar que le quedaban muchas otras tazas, me callé.

(Bueno, pedí disculpas y eso, pero no traté de quitarle importancia a lo que él consideraba importante)

Al día siguiente me fui a buscar en Internet.

La taza era vieja, pero de marca.

Encontré una señora gallega muy simpática cuya abuela había muerto y estaba vaciando la casa para alquilarla.

Y le sobraban algunas tazas de esa marca.

Justo iguales a la que yo había roto.

Le compré una.

Y se la llevé a mi padre en mi siguiente visita.

Se puso muy contento.

 Y yo también.

La taza era idéntica y estaba nueva.

Es tu perro quien decide lo importante que son según qué cosas para él.

O lo intenso que ha sido un castigo o un regaño.

O lo molesto o agradable que es una caricia.

O lo amenazador o positivo que le parece que le invadas el espacio en según qué momentos.

No tú.

Tu perro.

Tú decidirás eso mismo en situaciones que te afecten a ti.

Y supongo que agradeces cuando otras personas aceptan que algo es importante para ti aunque no lo entiendan.

Así que lo mismo hay que hacer algo similar con el perro.

Tengo un servicio donde ayudo con este asunto.

Si no sabes lo que es realmente importante para tu perro, tendréis un problema en la relación.

Para saber lo que piensa tu perro de todo esto

Irene
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