MUSHING PARA (CASI) TODOS

Enseña a tu perro a tirar de cualquier cosa

El pueblo Inuit tiene algunas costumbres peculiares.

Teniendo en cuenta dónde viven, es normal que tengan sus cositas.

Una de esas peculiaridades es la de contar historias.

Se juntan unos cuantos amigos, o la familia, en torno a un buen fuego, y se cuentan los avatares de los últimos días.

Los más interesantes son los motivados por viajes.

En trineo, claro.

Que si mira, pasé por una zona helada y el hielo se rompió, se me congeló el pie y he perdido tres dedos.

Que si salió un oso polar de detrás de un iceberg y casi se come a los perros con trineo y todo.

Que estaba yo cazando y de pronto una morsa muy cabreada que pesaría mil doscientos kilos se me abalanzó encima y me hizo trizas los patines y soltó a todos los perros y no veas la que se lio.

Y luego van todos y se descojonan del que cuenta la batallita.

Esa es la peculiaridad.

Contar historias no.

Partirse la caja con las desgracias ajenas.

Ahora que lo pienso, igual no es tan raro.

Pero hay que reconocer que sus desgracias hace que cualquier occidental nos llevemos las manos a la cabeza horrorizados.

Bueno, practicando mushing te pueden ocurrir algunas aventuras que den para contar historias.

Y seguro que serán historias divertidas y con final feliz, nada de dedos amputados, osos polares atacando a tus perros ni morsas mosqueadas triturando tu trineo.

Pero para poder vivir esas aventuras, primero tienes que aprender cómo enseñar a tu perro a tirar de algo.

Y luego cómo hacer que cada salida sea segura, cómoda y divertida para ti y para tu perro.

Pues de eso trata este libro.

Así que si te interesan cuestiones como:

 

⇒ El modo más elegante de evitar el clásico consejo «callejón sin salida» que te dan los expertos en mushing cuando les preguntas cómo se entrena al perro guía.

⇒  Qué alimentación es la más adecuada para tu perro, sea o no de trineo, si quieres que rinda tirando y que además gane en salud el resto de su día a día.

⇒  Cómo enseñar a Firulais a seguir las indicaciones de dirección y parada sin que termines cada pocos metros rodando por la cuneta.

⇒  Por qué si tu perro no duerme bien, no tira, ni bien ni mal.

⇒  Qué herramientas y equipo necesitas para ti y para tu perro de tiro y cuáles son más para posturear.

⇒  Qué razas sirven para esto y con cuáles no merece la pena intentarlo ni con un montaje de Photoshop.

⇒  Las opciones que hay para transportar de modo cómodo y seguro a tu perro de tiro (el techo del coche no es una de ellas y te explico por qué).

⇒  Cuáles son los chismes con ruedas a los que puedes amarrar a tu perro para que tire, y a qué cacharros no.

Además, entre lección y lección te voy desgranando algunas de mis aventuras de mushing, para que tomes una buena referencia de lo que NO debes hacer si no quieres acabar como yo.

Ah, y puedes descojonarte de risa, si quieres, que no me ofendo.

Pero a cambio espero que me cuentes tus propias aventuras junto a tu perro.

Eso sí, después de leer (y aplicar) lo que te cuento en este libro.