Tu perro no lo tiene tan claro como crees

 

Mi perro se mea en casa para marcar, tiene cuatro años. Se mea prácticamente una vez al día, junto a su cacharro del agua o de la comida. No está castrado pero nunca ha sido excesivamente posesivo.
No funciona ni regañarle, castigarle ni nada. Al revés, cuanto más le regañas más lo hace. Se mea y después se esconde porque sabe que le voy a echar la bronca. Se ha agravado desde que nos cambiamos de casa hace unos meses, pero ya lo hacía antes.

Se ha llegado a mear en su cama, sobre todo cuando le he comprado una nueva. En plan “mira hijo de puta me meo en la cama nueva mientras te miro fijamente”. Después se esconde de mí.
Es súper obediente, todo el mundo flipa con lo bien educado que está, pero el cabrón mantiene ese pulso, se mea sabiendo que no tiene que hacerlo. Alguna vez lo ha hecho sobre un juguete suyo después de que jugara con él, mirándome fijamente y después escondiéndose debajo de la mesa o yéndose a la puerta de casa. Es decir, LO SABE. La veterinaria dice que soy demasiado exigente con el perro.
¿Creéis que tiene alguna solución, o si la solución podría ser castrarle?

Bueno.

Este conflicto ocurre con frecuencia cuando convives con un perro.

O con un gato.

Lo de echar pulsos no.

Lo de tener un serio problema de comunicación.

Ah.

Y lo de hacerse pis en casa, también.

Pero sobre todo lo de la comunicación.

El perro hace algo que no puede evitar.

No podemos saber si él entiende que eso está mal o no.

No podemos.

Las reacciones posteriores que esta persona interpreta como señales de que LO SABE son en realidad una respuesta a un aprendizaje.

En concreto ha aprendido que tras el pis viene la bronca.

El conflicto social.

El sálvese quien pueda.

Pero eso no quiere decir que sepa (o no) que hacerse pis en casa está mal.

Ahí está el conflicto de comunicación.

Ocurre un hecho (el perro se hace pis en casa) y la persona crea una historia de agravio personal para explicar el hecho.

Y esa historia justifica las medidas que adopta, que en concreto son abroncar al perro.

Aunque él SÍ SABE que eso no funciona.

Y ahí están los dos, el uno meándose en casa por lo que sea, y el otro echándole la bronca aunque sabe que no sirve para corregir el problema.

Sirve para corregir su frustración, eso sí.

Probablemente por eso lleva meses así.

Pero algo ha tocado techo, porque está pidiendo consejo.

Alguna solución.

Quizá una cirugía.

Quizá otro modo de regañarle.

O tal vez algo que a él se le haya pasado por alto.

Eso es muy positivo, el pedir ayuda cuando no entiendes qué pasa y la situación te supera.

En este mundo hay toneladas de conocimiento que además se actualiza constantemente.

Y es imposible saberlo todo.

Así que consultar a otros que sí lo saben es una gran idea.

No sé si este chico conseguiría solucionar el problema.

O castraría al perro.

O le pondría pañales.

O no le volvería a comprar una cama nueva o un juguete nuevo jamás.

No sé.

Más que nada porque los consejos que recibió iban mayoritariamente encaminados a reforzar su educación.

Que está mal educado, le dejan caer, así como si nada.

Que es culpa suya, en realidad.

Cosa que él niega.

Más bien piensa que es algo personal que su perro tiene contra él.

De ahí que el conflicto no se resuelva.

Mientras no serene la cabeza, se saque a sí mismo de la ecuación, y evalúe, una por una, las razones por las que un perro adulto empieza a ensuciar en casa, no logrará ningún avance.

Seguramente ni aunque lo castre, pues no es esa la razón por la que mancha.

Si te encuentras en una situación similar a esta, seguramente entiendes a este chico a la perfección.

Pero ¿entiendes a tu perro?

Pues es el modo de resolver el problema.

Y este curso te ayuda con eso.
 

Irene
Estoy en: