La habituación no es inundación, aunque te lo vendan así

 

Leo en una página sobre adiestramiento canino los que dicen son los tres pilares para resolver cualquier problema de comportamiento en perros.

Socialización, habituación y comunicación.

Bueno.

Al margen de que esté de acuerdo o no, y del apasionante debate que podríamos crear en torno a esto, hay algo que me chirría.

Y es el uso que se hace de la habituación para “educar” perros.

Muchos profesionales lo cuentan como de pasada “hay que enfrentarle a aquello que le da problemas para que se acostumbre”

Y te dicen que en adiestramiento eso es habituación.

Que es como cuando cerca de tu casa pasa un tren, y como pasa habitualmente pero no te da ningún problema, pues terminas por acostumbrarte y ni lo oyes.

Te habitúas al tren.

Vale.

Lástima que ni es así, ni la mayoría de la gente lo ha entendido así.

La habituación se produce de modo espontáneo en cualquier ser vivo que se ve expuesto repetidas veces a un estímulo neutro o que le causa una ligera inquietud.

Pero que efectivamente no le da problemas.

(Reales o imaginarios, eso es lo de menos)

Conforme la exposición se repite, el cerebro cataloga el estímulo como “irrelevante” y lo ignora.

Se habitúa a él.

Y a otra cosa mariposa.

Esto normalmente no hay ni que planificarlo.

Sale solo en muchos casos.

Porque si el estímulo considerado es solo ligeramente inquietante para el perro, casi ninguna persona se da cuenta de la situación.

Y sigue exponiendo al perro porque el estímulo está ahí.

Es cotidiano.

No es algo premeditado.

Pero el modo en que se explica (y se aplica) no es ese.

El estímulo problema que la persona valora como tal ya no es ligeramente inquietante.

Está ya en una escala que va de muy inquietante a aterrador.

Por eso se percibe como problema: porque la reacción del perro es exagerada y molesta.

Es llamativa.

El estímulo ya es un problema en sí mismo para el perro.

Es tarde para la habituación.

Pero van y la recomiendan.

Le expones a eso que le supone un problema de modo regular,  y así se acostumbra

Eso se llama de otro modo.

Inundación.

Ese es el término correcto para “que se acostumbre” a algo que ya le da miedo de modo evidente.

En cuanto veas el estímulo, llevas al perro hacia él y que se quede allí bloqueado por tu correa “hasta que se acostumbre”

Que traducido a lo que se ve significa “hasta que deje de reaccionar”

Al menos que no se vea reacción externa.

Me da angustia solo de pensarlo.

¿Te dan miedo los ascensores, demasiado estrechos?

No hay problema.

Te meto en un ascensor y te tengo subiendo y bajando pisos hasta que tu cerebro colapse y dejes de gritar, patalear e intentar salir.

Listos, problema resuelto, te has “habituado” al ascensor.

¿Te espantan las abejas?

No hay problema.

Te llevo hasta una colmena bien gorda donde hay cientos de abejas, y te mantengo sujeta junto a la entrada hasta que dejes de gritar, forcejear, insultarme y darme patadas para intentar escapar.

Listos.

Te has “habituado” a las abejas.

Y una mierda.

Creo que lo visualizas, no?

Tu perro tiene ya un miedo importante a algo, y le vamos a inundar con la presencia de ese algo hasta que se agote.

Y lo repites hasta que el agotamiento sea la respuesta por defecto.

O sea, hasta que ya no sea capaz de exteriorizar una respuesta clara.

Esta actuación parte de un total desconocimiento de la química del miedo y de los mecanismos del cerebro para integrar estímulos externos.

Si lo has hecho alguna vez por intuición, por probar, no pasa nada.

Todos la hemos fastidiado en muchos aspectos, con perros y con otras cosas.

Yo la primera.

Pero si te lo ha indicado un “profesional”, me temo que está dejando claro que no tiene ni idea de lo que hace.

Y lo peor de todo esto es que supone quitarle toda importancia a cómo se siente el perro frente al estímulo.

A nosotros el ascensor o las abejas no nos parecen un problema.

Por lo tanto tu reacción es desproporcionada y fuera de lugar.

Y además estás llamando la atención.

Así que acostúmbrate, que solo son ascensores y abejas.

Si los que recomiendan esto supieran cómo funciona el cerebro en el asunto de los miedos, seguramente dejarían de recomendarlo.

Porque si la inundación sale “bien”, el perro dejará de manifestar el miedo.

(Que no de sentirlo)

Igual esto te vale.

Pero si sale mal, y suele salir mal, lo que ocurre después se llama “sensibilización”.

El perro empeora.

Mucho.

Sus reacciones son cada vez más intensas.

Y cada vez empiezan antes (más lejos del estímulo).

Y de paso las hace extensivas a estímulos similares.

Ahora además de a los ascensores le tienes miedo al cuarto de las escobas y al de la fotocopiadora.

Y al trastero, que es pequeño.

Además de a las abejas, le tienes miedo a las moscas, que zumban parecido.

Y lo mismo también a las mariposas, que son bichos que vuelan y se te posan encima.

Gran trabajo.

Bueno.

Si has pasado por esto y te has dado cuenta de que ha sido un error, la buena noticia es que se puede solucionar.

No sé si podré ayudarte con el miedo a las abejas.

Seguramente no. 

Pero con aquello a lo que crees que tu perro se tiene que “acostumbrar” probablemente si pueda echarte una mano.

Irene
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