Dicen que es adiestramiento  positivo, pero no

 

El filósofo René Descartes tenía una teoría muy popular.

Bueno, tenía unas cuantas.

Pero en esta teoría explicaba cómo los animales no humanos, aun siendo carentes de alma podían reaccionar como lo hacían.

Básicamente era así porque son máquinas.

Responden por reflejos y mecanismos diversos a los estímulos externos.

Pero sin emoción ni sentimiento ninguno.

Todas las reacciones de, por ejemplo, un perro, desde mover el rabo y saltarte encima entusiasmado hasta chillar cuando le das una patada, son meros sistemas mecánicos.

Eso decía.

Así que podías hacer lo que quisieras con los animales (no humanos, eh?, esto es importante) que no había problema.

No había crueldad o maltrato si les agredías, porque no se puede ser cruel con una máquina ni puede sufrir maltrato.

Bueno.

La teoría mecanicista de Descartes tiene mucha más miga, y seguro que no la explico del todo bien, pero en esencia esa es la idea.

Todos sabemos ya que eso no es así ni de lejos.

Pero lo más gracioso es que probablemente Descartes, en algún lugar de su mente, también sabía que esa teoría era una chorrada.

Porque Descartes tenía un perro.

Y cuando llegaba a casa después de haber pasado el día filosofando, su perro le recibía dando saltitos y gimoteando de la emoción.

Y Descartes le abría los brazos, le decía cositas cursis con voz de pito, y le acariciaba con entusiasmo por todo el cuerpo.

Y luego se iban juntos a dar un paseo y jugaba sus buenos ratos con su perro.

Tú no sé, pero yo no entablo esa relación con mi lavadora.

Por mucho que la aprecie por el estupendo trabajo que hace para mí.

Bueno.

No sé si esta anécdota es apócrifa.

Seguramente sí.

La leí hace mucho, y por más que he buscado en Internet, no he podido documentarla.

Lo de la teoría mecanicista y lo de que Descartes tenía perro sí que es cierto.

Lo otro, pues oye, seguramente también.

Si no para qué tener perro, no?

No te lava la ropa

(Más bien te la mancha y te la llena de pelos)

No te da la hora.

No te calienta la comida.

Ni te la enfría.

No te hace café.

Vamos, que como máquina es bastante inútil.

Y esto pasa a menudo a tu alrededor.

Que muchos dicen una cosa, pero luego hacen otra totalmente diferente, cuando no opuesta.

En el día a día puede no tener mucha importancia.

Si no soportas a personas con ese grado de incoherencia, pues con no relacionarte con ellas, listo.

Pero resulta que abundan en el mundo de la educación canina.

Te convencen de que corregirán los problemas de tu perro “en positivo”

(Que se supone que es “por las buenas y con cariño”, no es una lavadora)

Y luego sacan un collar de ahorque en cuanto te descuidas.

O te dicen que vas a crear un vínculo fantástico con tu perro haciendo lo que te dicen.

Y luego te piden que lo tengas dos días sin comer para que te haga caso cuando le ofrezcas salchichas a cambio de su atención.

Bueno.

Lo mismo hay que fijarse en lo que hacen estas personas, y no en lo que dicen.

Yo puedo decir lo que quiera, como todos.

Así que mejor te fijas en lo que hago.

Igual te toca preguntar por ahí, o mirar bien mis vídeos o mis fotos.

Hay mucha información en los vídeos y fotos que cuelga cada profesional en la red, solo hay que saber qué mirar.

Y si lo que ves te convence, puedes contratarme.

En caso contrario, pues no, claro.

Irene
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