Porque retorciendo el lenguaje no ayudan a tu perro. Ni a ti.

 

Hoy le voy a spinnear el correo a un señor que se dedica al marketing y ventas online.

Que lo hace muy bien.

(Si no sabes que es spinnear, que seguro que no, puedes mirarlo en Google y aprender algo muy interesante…. Que aplica a casi todas las páginas en las que buscas información cada día. Incluso en prensa)

Verás.

Cuenta que en la Universidad de Cornell, unos investigadores formularon una hipótesis.

Que se podía vender más de lo que fuera si se curraban un poco las descripciones de ese “lo que fuera”.

Y para demostrarlo, en lugar de salir a la calle y preguntar a la gente de la calle.

Cosa que los académicos e investigadores igual no pueden hacer porque entonces les da el sol y se desintegran.

Pues se fueron a la cafetería de la universidad.

Tomaron el menú del día.

Y le metieron mano a los nombres de los platos.

Gracias a ello crearon un nuevo menú, que no era nuevo porque era el de siempre, pero sonaba, digamos, más chic.

Al arroz con judías le renombraron como “judías estilo cajún con arroz aromático”

Al pescado con patatas le tocó ser “pescado al horno con patatas panaderas”

Aunque no había visto un horno en su vida, y ni siquiera se sabía qué pescado era.

Y el postre se convirtió de simple pudding de chocolate a “cremoso pudding de triple chocolate con fideos de colores”

Hala.

Y a probar qué pasaba.

Preguntaron a los estudiantes por lo atractivo de los platos, y por lo sabrosos que les resultaban.

Y compararon el grupo control (que tomaba el menú original) con el nuevo menú mejorado.

Ya sabes, la ciencia va así.

Pues el nuevo menú cosechó un 13 % más de “atractivo” y un 7 % más de “sabrosidad”.

Y si esto lo ha logrado un académico ratón-de-biblioteca, imagina lo que pueden lograr personas que sí que salen de sus agujeros a la caza de cuidadores preocupados por sus perros.

Le ponen “collar de impulsos positivizados” en lugar de collar eléctrico.

Le llaman “madriguera” en lugar de jaula.

Le cambian de “patada en las costillas” a “toque como-lo-haría-su-madre”.

Le colocan la etiqueta de adiestramiento “en positivo” a “ponle un estrangulador y correa corta y premia en cuanto esté junto a tu rodilla”

Le dicen …….

Y te arrastran hasta su mundo.

Bien.

Pues para evitar esto, solo hay un camino.

El conocimiento.

Como el que tienes aquí:

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