No es venganza ni dominancia: es fisiología

 

Tengo un maltés de ocho meses. Es un perro buenísimo, super cariñoso, pero aun no he conseguido que haga pis en la calle. He probado de todo, le he regañado, le he dado salchichas cuando lo hace bien, he intentado ignorarle, pero nada, no hay manera, es muy terco. ¿Qué puedo hacer para enseñarle a no hacer pis en casa?”

Esta consulta, con pequeñas modificaciones en la raza, la edad o lo estupendo que es el perro en otros aspectos, la recibo con bastante frecuencia.

Es un problema común, eso de acertar con cómo se enseña a un perro a ser limpio en casa.

Lo mismo el tuyo lo entendió en dos semanas.

O igual lo adoptaste adulto y nunca manchó en casa.

No lo sé.

También puede que fuera limpio hasta hace poco, y de pronto le has pillado dos veces meando en la cama.

Una vez en la suya.

Y otra en la tuya.

Eso no se puede ignorar por mucho que te vendan que así se arregla.

Solo intenta llamar tu atención” te han dicho.

Pues lo ha conseguido, ¿a que sí?

Bueno.

No creo que los perros intenten nada premeditado cuando hacen pis en casa.

Ni cuando tiene ocho meses y sigue ensuciando.

Ni cuando se mea delante de ti en el salón, a pesar de que sea super limpio.

Ni cuando levanta la pata en la cortina del dormitorio.

Tienen sus buenas razones para actuar así, pero ninguna es “para molestarme”.

Ni lo hacen a propósito.

Ah, espera.

La respuesta a la pregunta del maltés.

Igual la estás esperando.

Pues resulta que es sencillo de solucionar si sabes lo que está pasando y porqué.

Pero no es nada sencillo de explicar.

Bueno, sí lo es.

Solo que lleva un rato.

En concreto, lleva tanto rato explicarlo que tengo un curso solo sobre ese tema.

Sobre cómo enseñar a tu perro a ser limpio en casa.

O cómo actuar si de pronto ha dejado de serlo.

Si te está pasando a ti, lo mismo te interesa.

En tal caso

 

Irene
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