Si tu perro se hace pis en casa regañarle, premiarle si acierta o encerrarle en la cocina no resolverá el problema

Porque resulta que podría estar enfermo. O muy asustado.

O  no ha entendido nada. O está pasado de estrés y se mea de puro nervio.

Aquí te explico cómo conseguir que  no vuelvas a necesitar la fregona nunca más. Sin premiar, sin corregir, y sin castrarle.

Has oído por ahí que tu cachorro de tres meses es muy pequeño para controlar sus esfínteres.

O que tu perro adulto hace pis en casa porque es muuuy doooominaaaante.

(Si acercas el oído al altavoz igual me oyes reírme desde ahí)

Vale, ahora en serio. Ni lo uno ni lo otro.

El primer obstáculo a la hora de resolver un problema es enfocarlo correctamente, y por ahí está fatal enfocado.

Luego te doy más detalles.

Cuando mi primer perro entró en mi vida, yo estaba convencida de que todo iba a salir perfecto.

Soñaba con un animal fiel que iría siempre pegado a mis talones mientras todos a mi alrededor le admiraban, y me admiraban a mí por lo bien educado que estaba.

Había leído un par de libros estupendos sobre perros, y estaba sobradamente preparada.

O eso creía yo.

¿Te imaginas lo que ocurrió?

Pues sí.

Que la realidad me dio una paliza ya desde el minuto uno.

En ese primer paso que todos los que vivimos con perros tenemos que llevar a cabo con éxito para que la convivencia no se convierta en una pesadilla.

Que sea limpio en casa. A ser posible en una semana.

Yo hice lo que había que hacer, según mis recién adquiridos conocimientos (exclusivamente teóricos y sin gran fundamento).

Le saqué a la calle (cuando yo creí adecuado).

Le regañé cuando se hizo pis o caca en casa.

Le llevé a sus periódicos después de regañarle.

Le hice señas, se lo repetí docenas de veces al día.

Fregué y fregué y volví a fregar por todas partes.

Y seis meses después, los avances eran nulos.

Por si eso fuera poco, vivía en un piso de alquiler.

El pis y el suelo de tarima no suelen hacer una buena combinación.

Ah, y el piso era compartido con otras tres personas más.

A las que lo mismo lo de pisar según qué cosas cuando iban con prisas por las mañanas no les hacía demasiada gracia.

Así que un extra de presión para mí.

Presión que le transmitía por todos los medios posibles a mi perro.

Pero me dio igual, nada servía.

De hecho a veces parecía retroceder, y en la calle hacía menos que en casa.

Cuando visitaba a mis padres, lo mismo. Y no, tampoco se ponían muy contentos, la verdad.

Y por más que investigaba o preguntaba a todo el que tuviera perro, no lograba nada diferente a lo que ya estaba haciendo.

“Ya aprenderá”, era la respuesta habitual al explicar que regañarle, sacarle muchas horas a la calle o darle en el hocico no funcionaba.

Pero igual con ocho meses las excusas para no aprender a ser limpio se habían agotado.

Y mi paciencia y las de quienes me rodeaban, también.

 

 

¿Recuerdas lo que te dije al principio sobre la «sabiduría popular» aplicada a este tema?

Pues si lo piensas, un cachorro que se levanta, camina unos metros, hace pis y vuelve a su cama está demostrando un perfecto control de esfínteres.

Y sobre el tema dominancia

Pues mira, la biología y las hormonas (o la enfermedad) tienen mucho más que decir sobre lo de hacer pis en lugares o momentos inadecuados que cualquier teoría de los años cincuenta que hable de lobos.

MI cachorro ya era mayor.

Y salvo lo del pis, ni siquiera encajaba en lo que los Tontos Alfa definen como “perro dominante”.

Si acaso en lo del rabo alto. Pero es que era un husky. Siempre lo llevan así.

¿Y qué pasó al final?

Pues que claro, por aburrimiento el perro igual aprende. Aunque a veces ni eso.

Lo que sí aprendí yo es que la había cagado pero bien, en TODO lo que hice.

Y en todo lo que no hice.

Mi segundo perro conoció a una persona con algo más de sentido común (y de experiencia).

Y mira tú por dónde, a las dos semanas de llegar a mi casa (seguía siendo un piso compartido de alquiler) ya no manchaba.

Sin regañarle ni castigarle ni premiarle cada vez que hacía pis, y sin apelar a teorías controladoras.

Solo entendiendo qué ocurría, sabiendo cuáles son las fases naturales de desarrollo del cachorro y usándolas a mi favor.

En realidad era sencillo. De verdad.

Es hora de que descubras algunas cosas:

 

 

♦ ¿Sabes cuál es el error que casi todos los dueños de cachorros cometen desde el día uno, y que es la razón por la cual el perro no aprende a ser limpio? Te lo explico al principio del curso.

♦ Es hora de aparcar la frustración (y la fregona) y elaborar un sistema sencillo, eficaz y con sentido, para tu cachorro y para ti. En este curso tienes justo eso.

♦ Hay varios modos de enseñar a tu cachorro a ser limpio desde el primer día: te detallo cada uno para que elijas el que te resulte más cómodo.

 Igual ahora estás alucinando porque tu cachorro hace pis y caca a escondidas. Y tú ni te habías enterado, pensabas que ya lo había entendido. Esto pasa mucho, a mí me ocurrió también. Ahora sé por qué y cómo resolverlo, y en el curso aparece descrito en la segunda parte del módulo uno.

♦ Si tu perro adulto ha empezado a mearse en su cama, en el sofá o levanta la pata en las cortinas, resulta que las razones pueden ser diferentes a pesar de que la conducta es la misma. Mejor que aplicar una fórmula igual-para-todos, aumenta tu probabilidad de éxito sabiendo qué hacer según la causa.

♦ Hay algo que mucha gente hace al sacar a su cachorro a la calle que le enseña de modo inequívoco que hacer pis fuera de casa es una mala idea. Si no quieres hacerlo tú también, lee con atención la segunda parte del curso.

♦ Porque tu también lo pasas mal cuando no consigues entender a tu cachorro, dispones de soporte vía e-mail para aclarar tus dudas, aportarte ideas, valorar y comentar los progresos, y sobre todo, tener apoyo emocional durante todo el proceso. Este soporte lo atiendo yo misma, no delego en terceras personas.

♦ Si llevas meses usando la fregona un día sí y otro también, lo primero es entender dónde están los errores educativos. Y luego subsanarlos. En este curso podrás aprender ambas cosas.

♦ Tu dulce y encantadora bolita de pelo se come sus propias cacas. No pensaste que algo tan asqueroso podría ocurrir, ¿verdad? Si quieres resolverlo, parte de un módulo está dedicado solo a eso.

♦ Tu perro adulto lleva un mes haciendo pis en casa y regañar no ha resuelto nada. ¿Y si está enfermo? En el segundo módulo tienes una lista de enfermedades y problemas donde hacerse pis es un síntoma corriente (a veces el único).

♦ Adoptaste a tu amigo hace una semana, y está manchando en casa. Y eso que te dijeron que ya estaba educado. Te cuento qué ocurre y cómo puedes ayudar a tu perro al principio del segundo módulo (pista: no te han mentido).

♦ ¿Crees que tu cachorro es un cochino porque se hace pis encima cuando le saludas? Eso también tiene su explicación, y no está relacionada con el mundo porcino. En el curso se detalla esta variante del problema.

♦ Este curso molesta profundamente a los accionistas de Vileda. Ya solo por eso igual merece la pena comprarlo.

¿Cuándo voy a poder guardar la fregona de una vez?

Este curso no puede responder a esa pregunta.

Pero sí te ayudará a que consigas ese objetivo en un plazo de pocas semanas, quizá pocos días según tu punto de partida.

Sin regañar a tu perro ni encerrarle en la cocina.

 

95 €

¿Para cuándo podré ver resultados?

Ni idea. Porque no depende de mí. Ni de ti.

Y solo depende a medias de lo que hagas o dejes de hacer.

Por descontado no te estoy vendiendo la varita de Harry Potter, así que magia tampoco prometo.

Todo va a depender de tu perro.

Cada uno necesita su tiempo, y hay que respetarlo.

Forzar e impacientarse no solo no funciona, es que empeora el problema.

Lo que sí puedo decirte es que se empiezan a notar los avances en unos días, como máximo en un par de semanas, en la mayoría de los casos.

La resolución ya es otra historia.

Pero como no se va a resolver es ignorando el problema, o castigando y aislando a tu perro en la cocina para que no manche.

Así que ánimo, paciencia, y guarda todas las alfombras de la casa durante una semanas.

¿Me llevará mucho tiempo al día aplicarlo?

La primera parte del curso implica una serie de cambios que debes realizar en tu mentalidad y en el modo de manejar a tu perro.

Eso no supone más tiempo, solo un esfuerzo personal que a menudo resulta costoso. Pero es necesario.

Luego ya depende de cuál sea tu punto de partida.

Si tu cachorro acaba de llegar, te consumirá algo de tiempo al día porque hay que sacarlo. Solo unos minutos, pero muchas veces al día.

Eso sí, será algo temporal, entre 2 y 4 meses, dependiendo de su edad al entrar en  tu casa.

Si llevas varios meses tropezando con este problema, más que tiempo de dedicación diario, lo que va a llevarte es tiempo de resolución: tu cachorro estará resabiado y debe desaprender los fallos para poder aprender el camino correcto.

Si lo has adoptado de adulto, apenas te consumirá tiempo cada día.

Es más una cuestión de adaptación y comprensión. Lo entenderás cuando lo leas en el curso. 

Piensa que no será un protocolo para toda la vida de tu perro.

Tanto si es cachorro como si es adulto, tendrás que dedicarle cierto tiempo a este tema para luego olvidarte de ello para siempre.

No suena tan mal, ¿no?

Si no sé nada de perros, ¿me será útil?

Bueno, la verdad es que muy poca gente de la que convive con perros sabe algo de perros.

La mayoría cree que sí, pero en realidad no.

Tú al menos ya tienes claro que el desconocimiento está ahí, y que lo mismo por eso tienes este y otros problemas.

El que cree saber mucho, hará lo mismo que has hecho tú hasta ahora (regañar, castigar, encerrar en la cocina) y conseguirá lo que has conseguido tú hasta ahora: volverse muy diestra con la fregona.

Solo que tú has dado un paso más, y te has planteado que lo mismo tu desconocimiento tiene influencia en el problema.

Y es así.

Lo mejor es que eso tiene fácil arreglo.

Ah. Y si lo que ocurre es que piensas que habrá tecnicismos de esos de cinco sílabas, ejercicios sofisticados propios de un adiestrador profesional o un contenido que valdría para conseguir un master en comportamiento canino, tranquila.

No van por ahí los tiros.

El contenido es el justo para que entiendas lo que ocurre y apliques soluciones.

Fácil de comprender, asimilar y aplicar.

Y si no sabes nada de perros, la falta de prejuicios e ideas preconcebidas (del tipo «hace pis en casa porque quiere dominar«) jugará a tu favor.

Así que este curso es para ti.

¿Hay algún tipo de soporte?

Sí.

Además de los materiales, puedes consultar tus dudas vía mail siempre que lo necesites. Tanto de tu situación actual como del propio curso, o cualquier dificultad que tengas para ajustarlo a tu situación o al aplicarlo.

Contesto en un plazo de 24 horas, de lunes a viernes.

Pero ten en cuenta que el curso es «hazlo tú mismo«.

Eso significa que el soporte no incluye que te asesore de modo personalizado sobre vuestro problema ni sobre otros problemas de conducta.

Para eso ofrezco un servicio específico.

Puedes enviar tus dudas a guau@comunicacionyrespeto.com

¿Qué garantías me das?

Casi ninguna, en realidad. Es que no estás mirando para comprar las instrucciones de un horno.

Me gustaría que te pensaras bien si este curso es lo que necesitas antes de comprarlo.

Está diseñado para ayudarte a entender este problema, y para que conozcas indicaciones claras y sencillas que debes aplicar cada día para resolver la situación.

Si solo lo lees, no servirá de nada. Si solo lo aplicas a trozos o cuando te apetece, o no determinas claramente cuál es tu punto de partida antes de ponerte a trabajar, perderás el tiempo, y no funcionará.

Así que solo puedo garantizarte dos cosas:

1) Todo el curso está enfocado en trabajar PARA tu perro, no para tu casa ni para tu comodidad (aunque igualmente saldréis beneficiados). En él no se recomienda ni sugiere el uso de ninguna herramienta o actuación que fuerce al perro, le limite o coaccione de ninguna manera. Lo he escrito pensando en tu perro, no en ti. Quizá eso te moleste, pero es él quien no está entendiendo lo que quieres y sufriendo las consecuencias, así que tenía que hacerlo de ese modo.

2) Si lo aplicas todo, paso a paso, sin saltarte nada y sin abandonar a los pocos días, verás mejorías seguro. No sé si muchas, o si serán suficientes para ti, pero desde luego tu perro va a mejorar y va a ser mucho más limpio. Si con eso te sirve, este curso puede serte muy útil.

Si esperas que te cuente cómo enseñarle a tu perro a hacer pis a la orden dónde y cuándo tú decidas, pues entonces te sentirás decepcionada, claro.

En ese caso, mejor no lo compres. Es tu elección. Pero piénsalo antes, ¿vale?

¿Cuál es el contenido del curso?

La base del curso son 4 módulos de texto en formato web, donde explico las causas por las que estáis donde estáis, las emociones que están influyendo en esta situación, los procesos biológicos que intervienen (según la causa), y los pasos que debes ir aplicando para salir del atolladero.

Y tengo un apartado para cachorro recién llegado, para cachorro que no aprende o que retrocede en el aprendizaje, y para adulto, bien sea adoptado, bien que ha empezado a ensuciar en casa.

Seguro que algún supuesto se ajusta a tu caso.

A esto se le añade unos archivos de audio que contienen lo mismo que la web.

Si no tienes tiempo de leer (o no te gusta), puedes escuchar.

También incluye unos esquemas de consulta rápida para que visualices de un vistazo las ideas clave, y puedas consultarlas rápidamente sin tener que buscarlas por los módulos.

Ah, y sin prisas. Podrás acceder a todo el material siempre que quieras, sin restricciones de tiempo. Eso incluye cualquier actualización futura.

 

¿Qué pasará cuando lo compre?

En cuanto hagas la compra recibirás un PDF con instrucciones para acceder de inmediato al curso.

Y una vez estés en él, podrás ver los vídeos, y descargar audios y esquemas de consulta rápida.

Todo esto está automatizado de modo que se ponga en marcha nada más realizar el pago, a cualquier hora y cualquier día del año.

De modo que si la automatización falla y no recibes nada, o algún archivo no funciona, o lo que sea que no va bien, escríbeme a guau@comunicaciónyrespeto.com indicándome qué va mal, y te lo resuelvo lo antes posible.

Si mi perro marca en casa y dices que no es por dominancia

¿puedo solucionarlo sin castrarlo, como me han recomendado?

 

Sí.

De hecho, posiblemente operarlo no sea buena idea.

Pero eso me lo puedes consultar en el soporte vía mail.

Para darte solución a ese problema, el curso se centra en la verdadera razón por la que tu  perro  marca en casa.

Y no tiene nada que ver con jerarquías. Es mucho más sencillo.

Lo entenderás cuando lo leas.

 

95 €

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