Transforma a tu torbellino con patas en un perro tranquilo haciendo menos en lugar de más

Resulta que tirarle la pelota a tu perro es una buena forma de volverle hiperactivo…

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Vale, no es verdad, estoy exagerando.

O quizás no, depende de cómo lo hagas y de cómo sea el resto de su vida.

Desde luego, si lo estás haciendo «para que se canse», lo mismo deberías plantearte la diferencia entre un perro cansado y uno tranquilo, porque no son lo mismo.

Resulta que la manera de conseguir que tu perro sea más tranquilo no tiene nada que ver con perseguir cosas que vuelan.

Ni con «hacer mucho ejercicio».

Te cuento. 

Hay razas que son hiperactivas, ¿sí?

O eso te han dicho.

Y resulta que tú vives con un perro de esos «de trabajo», que tiene que estar horas y horas haciendo cosas, porque si no se vuelve loco o algo así.

Así que tú le sacas horas y horas.

Y le lanzas objetos durante horas y horas.

Y le sacas con la bicicleta a hacer kilómetros.

Y le llevas a hacer Agility seis días por semana.

Para que se canse. Para que «trabaje».

Claro que ahora la que está realmente cansada eres tú.

Y a tu peludo todo este despliegue solo le llega para una o dos horas.

Luego está listo para la carga de nuevo.

Agotador.

Muchas personas lo viven tal que así:

Un día decidí meter en mi vida un husky siberiano.

Me encantan los lobos y eso, y esa era la manera más lógica de tener un lobo sin tener un lobo.

Me leí un  libro sobre la raza, que contaba unas cuantas cosas un tanto delirantes, pero en  lugar de echarme para atrás, me animaron aun más.

Necesitaba tener uno de esos perros.

Pues dicho y hecho.

Ahora ya no estoy tan segura de que fuese buena idea.

A ver, que Pipo es un perro estupendo.

Se lleva bien con todos los perros, es cariñoso, amable, alegre…..

No me hace mucho caso, pero es joven, con el tiempo seguramente eso cambiará.

Pero aunque sabía que eran perros bastante enérgicos y activos, creo que esto ya me sobrepasa.

Me levanto dos hora antes de ir a trabajar, y le saco de paseo.

Me pongo unos pantalones de montañismo, un forro polar y mis botas todo terreno.

Son enormes y pesadas, pero cómodas para andar a tope.

Yo, que siempre he llevado vestidos de gasa y faldas de tubo y zapatos de tacón.

Pipo sale entusiasmado y echamos a andar.

Y caminamos  y caminamos, bien deprisa.

Voy a menudo a un pinar donde puedo dejarle suelto, aunque no me hace mucho caso, al menos puede moverse a su aire.

Pero yo tengo que seguir caminando, porque si no al final se marcha sin mí.

Si está con otros perros, juega y juega durante horas.

Y nunca se quiere ir a casa.

Así que me cuesta acercarme a él para atarle.

Sabe que nos vamos y no quiere, así que me esquiva.

Luego a media tarde, cuando salgo del trabajo, repetimos el paseo.

Otras dos horas a trote ligero.

Y por la noche, otra hora más.

O tres, porque como se encuentre con algún amiguito en el parque, ya no hay quién le pille.

Llego a casa agotada, y mañana, más.

Cuando estoy rendida en el sofá, y tengo que levantarme para lo que sea, me muevo casi sin respirar, como a cámara lenta.

De hecho, si no es imprescindible, ni me muevo.

A veces ni me cambio de postura, aunque esté incómoda, para no despertarle.

Ahora que está tranquilo, no quiero que se levante.

Cosa que hará si ve que ando trasteando por casa.

Y tendré que jugar con él un buen rato más.

Y yo ya no puedo con mi alma.

Al parecer tengo un perro hiperactivo y toca cansarlo cada día si quiero que esté bien.

Pero lo que veo es que la que está siempre agotada y arrastrándose por las esquinas soy yo.

Él parece que viene de dar una vuelta a la manzana.

Me han dicho que como es un perro de trineo, tendría que sacarle todos los días a correr con la bicicleta.

Me lo estoy pensando, pero es que ni siquiera sé montar bien en bici. 

 

Hablemos de hiperactividad y de perros.

Lo mismo en realidad lo que a ti te gustaría no es que tu perro esté cansado, sino que sea más tranquilo. ¿Sí?

Bien, entonces igual hay que cambiar algunas cositas.

Porque resulta que un perro cansado es un perro hiperactivo.

Curioso, ¿verdad?

Y tú que te dejas las pestañas en cansarlo cada día para que no sea hiperactivo y esté tranquilo.

¿Y ahora qué?

Bien, lo mismo entendiendo qué es realmente un perro hiperactivo te das cuenta de que el tuyo no encaja.

Y si no encaja, lo mismo el problema está mal planteado desde la base.

Y por lo tanto la solución a aplicar no puede ser «cánsalo más aún».

De hecho tu perro ahora mismo está en una montaña rusa física.

Le activas, le haces subir y subir y subir.

Él sube, se queda arriba un ratito, y luego cae en picado.

En esos momentos parece rendido y tú tienes un poco de paz.

Pero dura poco, porque en cuanto se despierta (y lo hace con facilidad), de nuevo está activo y a tope.

Y vuelta a empezar.

¿No te gustaría más que, en lugar de una montaña rusa, tu perro estuviese en un agradable sendero llano?

Descansa, se despierta tranquilamente, espera a que estés lista para salir.

Paseáis juntos, disfrutáis juntos.

Sin prisas, sin agobios, sin carreras enloquecidas.

Os olvidáis de la pelota, la bicicleta, las marchas militares por la calle.

Y de vuelta a casa, de nuevo a descansar.

Muchas horas. Seguramente más que tú.

Porque así es un perro normal. Y tu perro, aunque ahora no te lo parezca, es normal.

Lo que no es normal es lo que te han dicho que tienes que hacer con él porque es de la raza X, o porque hace ciertas cosas que te han explicado que hace porque «necesita más ejercicio».

Igual te ayudaría saber cosas como:

 

 

♦ Tirar la pelota 84 veces, lanzar frisbees a cien metros, pelear con tu perro por el mordedor, hacer agility y salir varios kilómetros diarios con la bicicleta quizá canse a tu perro. Un ratito. Pero un perro cansado es un perro hiperactivo. Lo mismo lo que te gustaría es tener un perro tranquilo. Para eso es este curso.

♦ Cambiarle la etiqueta a tu perro permite que el problema ya no parezca tan agotador de resolver. Te cuento detalles nada más empezar el curso.

♦ Resulta que seguir los consejos que te han dado para cansar a tu perro casi siempre es la razón por la que tu perro no se cansa nunca. Lo verás claro en el módulo tres.

 ¿A que sería genial que, además de estar más tranquilo, tu perro dejara de ser tan tragón, de ladrar tanto, de tirar de la correa y de montar cojines? Pues a menudo todo esto está conectado, por lo que si aplicas lo que te cuento, la convivencia con tu perro va a mejorar mucho más de lo que piensas.

♦ La testosterona incita a moverse mucho. Te interesará saber que tu perro puede tenerla muy alta, aunque esté castrado o sea hembra. Bajarla es un buen paso para que tu perro sea menos activo. Te explico la manera en el módulo cuatro.

♦ Lo mismo tu perro es hiperactivo porque está enfermo. ¿A que no lo habías imaginado? Por si fuera el caso, hay un apartado en el curso dedicado a explicarte en qué te debes fijar y qué hay que valorar para saberlo.

♦ Una razón habitual para que tu perro no pare quieto es que igual sus tripas tampoco paran quietas ¿Que cómo va eso? Lo averiguas en el módulo tres.

♦ Lo mismo tu perro no deja de moverse porque moverse le duele. ¿Que no tiene sentido? Verás como sí, te lo cuento en el módulo cuatro. 

♦ Te vas a asombrar de todo el tiempo que te quedará libre para estar con tu perro (o para vaguear juntos) sin necesidad de moveros constantemente.  Podrás conseguirlo si haces bien lo que te cuento en el módulo cinco.

♦ Tu relación de amor/odio con la pelota se terminará en cuanto te des cuenta de lo mucho que os está perjudicando a los dos. Por lo general las personas que aplican este curso la guardan en un cajón y no vuelven a lanzarla nunca más.

♦ Casi todos los perros hiperactivos además, ladran demasiado, destrozan demasiado y juegan con brusquedad. A veces también montan a otros perros (y personas) y persiguen coches, bicicletas o corredores. Pues resulta que todo está conectado, y si resuelves lo del exceso de actividad, el resto también se soluciona. 

♦ Porque tú también lo pasas mal con esta situación y necesitas desahogarte, dispones de soporte vía e-mail para aclarar tus dudas, aportarte ideas, valorar y comentar los progresos, y sobre todo, tener apoyo emocional durante todo el proceso. Este soporte lo atiendo yo misma, no delego en terceras personas.

Olvida la cinta andadora, las alforjas y los patines

La decisión es sencilla: ¿quieres un perro agotado e histérico, o prefieres convivir con un perro relajado y tranquilo?

Si es lo primero, basta con seguir como hasta ahora.

Y si es lo segundo, solo tienes que entender qué está pasando de verdad dentro de tu perro, cómo le afectan las actividades que le propones, y qué tienes que dejar de hacer.

Mucho más fácil, y mucho menos agotador.

 

95 €

¿Para cuándo podré ver resultados?

Ni idea. Porque no depende de mí. Y de ti solo en parte.

Eso sí, depende bastante de lo que hagas o dejes de hacer. 

Hay cosas que estarán fuera de tu control, y tendrás que aprender a convivir con ellas, pero saberlo ayuda, y mucho.

Por descontado no te estoy vendiendo la varita de Harry Potter, así que magia tampoco prometo.

Y dicho esto, añadiría que cada perro necesita su tiempo, y hay que respetarlo.

La bioquímica es lo que tiene, que funciona a su aire y no está bajo tu control ni bajo el control de tu perro.

Lo que sí puedo decirte es que se empiezan a notar mejorías en unos días, como máximo en un par de semanas, en la mayoría de los casos.

Eso sí, una vez entiendes el problema, la causa y cómo manejarlo, esto es para mantenerlo de por vida.

Si haces tres semanas, tu perro se relaja, y vuelves a las rutinas iniciales, adiós progresos. Así que como verás, lo de los plazos no es algo sencillo de plantear.

 

¿Me llevará mucho tiempo al día aplicarlo?

Teniendo en cuenta que probablemente dedicas horas y horas a mantener activo a tu perro, tengo una buena noticia: vas a ahorrar mucho tiempo.

Eso sí, el tiempo que ahorras por ahí es para que lo inviertas en relacionarte con tu perro de otro modo. Y en proponerle actividades diferentes.

No es para ver la tele o irte a cenar todas las noches aprovechando que ya no tienes que sacarle cuatro horas al día. 

Va a dormir más, lo cual significa que tendrás más tiempo para ti.

Pero a cambio, tendrás que organizarte un poco para ofrecerle actividades de calidad que le ayuden a estar tranquilo cada día.

O simplemente estar juntos, sin hacer nada, que también es muy relajante.

Si no sé nada de perros, ¿me será útil?

Bueno, la verdad es que muy poca gente de la que convive con perros sabe algo de perros.

La mayoría cree que sí, pero en realidad no.

Tú al menos ya tienes claro que el desconocimiento está ahí, y que lo mismo por eso tienes este y otros problemas.

El que cree saber mucho, hará lo mismo que has hecho tú hasta ahora (caminar durante horas, bicicleta, patines, pelota y más pelota, horas y horas en el parque canino), y conseguirá lo que has conseguido tú hasta ahora: desesperarse y estar siempre agotada. 

Solo que tú has dado un paso más, y te has planteado que lo mismo tu desconocimiento tiene influencia en el problema.

Y es así.

Lo mejor es que eso tiene fácil arreglo.

Ah. Y si lo que ocurre es que piensas que habrá tecnicismos de esos de cinco sílabas, ejercicios sofisticados propios de un adiestrador profesional o un contenido que valdría para conseguir un master en comportamiento canino, pues no, no van por ahí los tiros.

El contenido es el justo para que entiendas lo que ocurre y apliques soluciones. Fácil de comprender, asimilar y aplicar.

Y si no sabes nada de perros, la falta de prejuicios e ideas preconcebidas (del tipo «es hiperactivo porque los perros de la raza X son así«) jugará a tu favor.

Así que este curso es para ti.

Mi perro es un PB Malinois, ¿me ayudará?

Si es un perro, sí, te ayudará.

Si es una hiena, un cocodrilo o un rinoceronte, entonces no.

También te servirá si es un perro border collie, un siberian husky, un beagle o un podenco. Por citar algunas razas con «etiqueta». Puesto que antes que «raza X» es un perro, si favoreces a su naturaleza (de perro) y entientes sus necesidades y cómo le afecta su entorno, la parte «raza» pierde mucho peso, y la parte «perro» gana por goleada.

Y resulta que el perro, como especie, duerme muchas, pero muchas horas al día. Y no necesita «hacer ejercicio», necesita otras muchas cosas, que no incluyen perseguir objetos durante horas, sortear obstátulos de madera, correr y correr todos los días, llevar alforjas, montar en una cinta andadora o trotar junto a una bicicleta.

Así que da igual la raza que sea, puedes conseguir que esté mucho más tranquilo si aplicas lo que cuenta el curso.

¿Hay algún tipo de soporte?

Sí.

Además de los materiales, puedes consultar tus dudas vía mail siempre que lo necesites. Tanto de tu situación actual como del propio curso, o cualquier dificultad que tengas para ajustarlo a tu situación o al aplicarlo.

Contesto en un plazo de 24 horas, de lunes a viernes.

Pero ten en cuenta que el curso es «hazlo tú misma«.

Eso significa que el soporte no incluye que te asesore de modo personalizado sobre vuestro problema, ni sobre otros problemas de conducta.

Para eso ofrezco un servicio específico.

Puedes enviar tus dudas a guau@comunicacionyrespeto.com

¿Qué garantías me das?

Casi ninguna, en realidad.

La verdad es que no estás comprando el manual de una nevera.

Me gustaría que te pensaras bien si este curso es lo que necesitas antes de comprarlo.

Está hecho para ayudarte a entender este problema, y para que tengas indicaciones claras y sencillas que debes aplicar cada día para resolver este conflicto.

Si solo lo lees, no servirá de nada. Si solo lo aplicas a trozos o cuando te apetece, o no determinas claramente cuál es tu punto de partida antes de ponerte a trabajar, perderás el tiempo, y no funcionará.

Así que solo puedo garantizarte esto:

1) Todo el curso está enfocado en trabajar PARA tu perro, no para tu entorno social ni para tu comodidad (aunque igualmente saldréis beneficiados). En él no se recomienda ni sugiere el uso de ninguna herramienta o actuación que fuerce al perro, le limite o coaccione de ninguna manera. Lo he escrito pensando en tu perro, no en ti. Quizá eso te moleste, pero es él quien no está logrando comunicarse y que le entiendan, así que tenía que hacerlo de ese modo.

2) Si lo aplicas todo, paso a paso, sin saltarte nada y sin abandonar a los pocos días, verás mejorías seguro. No sé si muchas, o si serán suficientes para ti, pero desde luego tu perro va a mejorar y va a ser mucho más tranquilo. Si con eso te sirve, este curso puede serte muy útil.

Si esperas que te cuente cómo enseñarle a tu perro a ir a su sitio (y quedarse allí quietecito) a la orden, que sepas que en el curso explico que actuaciones así suelen estar en la raíz del problema, y por lo tanto toca dejar de dirigir a tu amigo como si fuera un electrodoméstico con un mando a distancia.

Te lo digo ahora para que no te sientas decepcionada, claro. En ese caso, mejor no lo compres. Es tu elección. Pero piénsalo antes, ¿vale?

¿Cuál es el contenido del curso?

La base del curso son seis módulos de texto en formato web, donde explico las causas por las que los perros son hiperactivos, los factores que más influyen, las emociones que están provocando esta situación,  y las diferentes estrategias que puedes aplicar para que tu perro empiece a calmarse.

También se aclara que debes dejar de hacer (y por qué) si quieres que tu perro empiece a bajar de revoluciones.

A esto se le añaden unos archivos de audio que contienen lo mismo que las páginas web. Si no tienes tiempo de leer (o no te gusta), puedes escuchar.

Además he incluido unos esquemas de consulta rápida para que visualices de un vistazo las ideas clave, y puedas consultarlas rápidamente sin tener que buscarlas por el texto.

Ah, y sin prisas. Podrás acceder a todo el material siempre que quieras, sin restricciones de tiempo. Eso incluye cualquier actualización futura. 

¿Qué pasará cuando lo compre?

En cuanto hagas la compra recibirás un PDF con instrucciones para acceder al curso.

Allí tendrás disponibles el texto, los vídeos, y enlaces para descargar los audios y los esquemas de consulta rápida.

Todo esto está automatizado de modo que se ponga en marcha nada más realizar el pago, a cualquier hora y cualquier día del año.

De modo que si la automatización falla y no recibes nada, o algún archivo no funciona, o lo que sea que no va bien, escríbeme a guau@comunicaciónyrespeto.com indicándome qué va mal, y te lo resuelvo lo antes posible.

Tengo el brazo como el de Rafa Nadal

de tanto lanzar la pelota

¿Podré dejar de hacerlo?

 

Lo que decía al principio es verdad en muchos casos.

Ir a buscar la pelota docenas de veces es parte del problema para muchos perros.

Por lo que es preferible olvidarse de ella y proponer actividades alternativas que relajen en lugar de agotar.

¿Cuáles?

Pues te doy unas cuantas ideas en el curso.

 

95 €

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