Esto es normal. Aunque te dé asco

 

Sobre ser amigos, pero cada uno a lo suyo.

Que es un modo como cualquier otro de ser amigos.

En un paseo reciente quedé con una amiga.

Fuimos a un puerto de montaña que está cerca de mi casa, así que mis perros lo conocen muy bien.

Buenas vistas.

Pistas largas y desiertas.

Un buen sitio para disfrutar perros y personas.

Así que allí estamos, con un número lo bastante grande de perros como para que haya que pasar lista de vez en cuando.

Porque algunos se nos van descolgando a ratos.

No pasa nada.

Esperamos.

No hay prisa.

Es su paseo, no el nuestro.

El caso es que en cierto punto, los perros de mi amiga salen de estampida monte abajo.

Menos un galgo, que les mira como las vacas al tren.

Perro listo.

Mis perros miran pero no se deciden.

Conocen ese monte.

Y saben que todo lo que se baja, luego hay que subirlo.

Y por allí iban sus amigos, corriendo ladera abajo, casi rodando, en dirección al río que había al fondo y a un bosquecillo cercano.

Donde desaparecen de nuestra vista.

Bueno, no pasa nada.

Es seguro.

Seguimos andando, pero ya más despacio, para tener la ladera siempre a la vista.

Cuando suban tenemos que estar cerca.

O se perderán intentando buscarnos.

Al cabo de un buen rato aparecen.

Van subiendo, poco a poco.

Perro a perro.

El último en aparecer es uno de los huskies.

El lento y torpe.

EL hermano “gemelo” de Willow.

Parece desorientado, aunque nos tiene a la vista.

Creo que le falta oxígeno al cerebro, jajajajaja.

El caso es que le llamamos para que nos ubique.

Nos mira algo desconcertado, mira la pendiente que tiene que salvar, y no parece muy contento.

No haber bajado, amigo.

La pendiente es tal que alguien hizo terrazas en su día.

Por si lo sabes lo que son: se mete pala excavadora, y se hacen enormes escalones en la ladera del monte.

Por lo que quedan un montón de espacios llanos horizontales.

Y un escalón gigante entre cada espacio.

Así que no tiene que subir una ladera.

Tiene que subir un número inabarcable de enormes escalones.

Puuufff.

Busca hacia un lado y hacia otro el modo más cómodo de salvar esos escalones.

Y sigue pareciendo desorientado.

Entonces Willow, que hasta ahora solo había mirado con mucha atención, empieza a bajar.

Va en su dirección.

Como conoce el sitio, sabe por dónde moverse.

Y yo me emociono toda.

Mi perrito va a ayudar a su pobre amigo.

Le enseñará el camino más fácil para subir.

Y me derrito por dentro de la emoción.

Willow llega hasta su amigo, se saludan, y le sobrepasa.

¿???????

Avanza un poco más, y luego da la vuelta y empieza a subir.

Su amigo le sigue, lentamente, cojeando de una pata.

Con aire desvalido y abatido.

Muy siberiano no se te ve, no.

Llegan los dos a la pista.

Y entonces lo veo.

(Aquí va un ruido de aguja de tocadiscos rayando el disco, ya sabes)

Willow trae en la boca una pata de algo.

Cabra, corzo o yo qué sé.

No había ido a ayudar a su amigo.

Había ido a pillar el desayuno.

Dando una lección magistral a sus colegas.

OS habéis tirado media hora corriendo a lo loco por un monte tras algún gamusino.

(O algún bicho listo y rápido al que ni habéis visto)

Para no conseguir más que agotamiento, cansancio, cojera, y unas bonitas agujetas para mañana.

Y yo he llegado, me he movido doscientos metros, y mira, ya tengo plan.

¿Quién se lo ha montado mejor?

Jajajajaja.

Ahora le queda el trauma de proteger su tesoro, que por supuesto todos los demás quieren poseer.

Pero esa es otra historia.

Y esto seguro que, en diferentes versiones, es lo que hace tu perro a menudo.

Si no puedo (o no sé) cazar, carroñeo.

Basurilleo.

Hurgo en los desperdicios.

Y ya tengo plan para desayunar.

Me apuesto algo a que esa conducta te saca de quicio.

Y es un conflicto habitual en los paseos.

Bueno.

Te entiendo, claro.

Soy humana y yo tampoco lo veo claro.

Pero sé que es una conducta normal en perros.

Y que biológicamente tiene todo el sentido del mundo.

Aunque tu perro no pase hambre.

El mío no la pasa, aunque disimule a veces.

Este dato es importante.

Conducta normal.

Totalmente.

Encaminada a la supervivencia.

Así que cualquier solución o arreglo que se haga al respecto, debe tener esto en cuenta.

Si solo tiene en cuenta lo que nos preocupa o molesta la conducta, el resultado puede ser de malo a terrible.

Y además pasará factura en otros momentos de vuestra relación.

Así que este tema lo trato con muchos de mis clientes.

Entre otros muchos.

Si te trae de cabeza y quieres que tu perro deje de hacerlo para siempre, lo mismo no puedo ayudarte.

Porque (sí, ya es la tercera vez) es una conducta normal en el perro.

Pero si te sirve que negociemos el asunto con tu amigo, eso sí puedo hacerlo.

Irene
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