Tu perro se sube al sofá porque es cómodo. Y ya.

 

 

Hay gente que comenta que lo de tener perro es muy esclavo.

Que no puedes ir a muchos sitios con él.

Bueno.

Es cierto que algo te limita, sí.

Pero siempre se pueden organizar eventos en los que tu perro puede participar como uno más.

Incluso en situaciones un poco extrañas.

Una vez invité a un grupo de amigos aficionados al mushing.

Lo de los trineos y tal.

Eran de distintas provincias, así que quedamos en unas montañas de mi zona donde había nieve.

Y salimos con los perros y los trineos.

Luego, para dormir, contratamos una habitación en un albergue.

Una de esas con un montón de literas por dormitorio y una zona común.

Nos dejaban tener a los perros en el dormitorio que habíamos reservado.

Genial.

Así que después de un día intenso, nos dispusimos a disfrutar del merecido descanso.

Cada uno en la litera que había elegido.

Y los perros un poco por donde les daba la gana, dentro de la habitación.

Entonces uno de los perros, una husky, decidió que ella no dormía en el suelo.

No lo hacía en su casa, pues menos allí.

Y se subió a la cama de su dueño, que era una litera baja.

A mí me dio la risa, pero no dije nada.

La cama no era muy grande, la verdad, eran literas de 80.

Así que la husky decidió que le faltaba espacio.

O quizá su dueño daba demasiado calor, no sé.

El caso es que una vez tumbada, empezó a empujar suavemente.

Muy suavemente.

Como el que no quiere la cosa.

Disimulando.

Y mi amigo, que notaba la presión de la perra en la espalda, iba cediendo espacio.

Unos centímetros cada vez.

¿He mencionado ya que había poco sitio?

Como consecuencia mi amigo de pronto se fue al suelo.

Y yo ahí ya no pude parar de reírme en un buen rato.

Vale, tu perra acaba de echarte de la cama, ¿y ahora qué haces?”

Mi amigo se quedó algo desconcertado, se levantó del suelo mientras todos le mirábamos, y dijo:

No importa, queda otra litera libre, puedo usarla, que duerma en esa si quiere

Jajajajajajaja.

Qué dominanta y qué perra, la husky.

Eso hizo, se acomodó hecha una rosca y durmió toda la noche de un tirón.

Bueno.

Mucha gente me consulta sobre este tema.

Lo de subirse a los muebles, digo.

Al parecer hay una poderosa corriente que opina que los perros que suben a las camas y sofás son un problema muy serio.

Y que no se puede consentir esa conducta que solo va dirigida a controlar y dominar la vida de la familia.

No sé.

Yo creo que solo va encaminada a estar más cómodo.

Y lo mismo a estar en contacto estrecho con la familia.

Esta husky no fue tras su dueño echándole de todas las camas.

En realidad no se movió de allí en toda la noche.

Así que para mí que solo quería estar cómoda.

Si tú tienes un conflicto importante por el tema de las camas y los sofás, puedes quitarte esa carga ahora mismo.

No es importante.

Da igual si tu perro quiere subir al sofá o al poste de la luz más próximo.

Da lo mismo si quiere dormir en tu cama o dentro de la nevera.

Solo busca estar cómodo.

Y lo mismo le apetece estar contigo.

Porque le caes bien y eso.

Así que si no se lo permitías porque te habían taladrado la cabeza con alguna norma absurda sobre cómo debe portarse un perro bien educado, pues hale.

Ya puedes permitírselo y disfrutar viéndole dormir a tu lado.

Y si no se lo permites porque tienes alguna buena razón

(Una que no sea “si le dejo dominará a toda la humanidad algún día”)

Pues asegúrate de que tiene buenas camas de perro donde descansar.

A ser posible cerca de ti.

Y cuando intente subirse a camas y sofás la clave está en ser amable y anticipativo para impedirlo.

No en echarle una bronca o arrastrarle del collar para que se baje sí o sí.

Se lo pides amablemente.

Como la husky hizo con mi amigo.

O te anticipas y bloqueas la subida al sofá de modo permanente.

Para que así no sea cómodo y opte por las camas.

Eso hago yo en mi casa.

Tengo unas cuantas razones para no dejar que mis perros suban al sofá.

Pero jamás he defendido el sofá como si fuera la playa de Normandía.

Así se evitan los conflictos en la convivencia.

Y así se forja una buena relación con tu perro.

Incluso si no le dejas compartir el sofá contigo.

Puedo librarte de otras cargas idiotas como ésta y mejorar la relación con tu perro con mi asesoramiento.

Irene
Estoy en:
Últimas entradas de Irene (ver todo)