Porque tiene que dejarse quitar la comida, ¿no?

 

No sé qué actitud tomas respecto al momento de la comida de tu perro.

Si le dejas comer solo, le acompañas.

Le pides que se siente primero.

O le metes la mano en el plato “para que vea que no pasa nada y por si un día hay que quitarle algo

El caso es que entre las dudas populares que recibo, la de que el perro no gruña (¡o muerda!) cuando le meten la mano en el plato gana por goleada.

Parece un problema popular.

Bien.

Pues vamos a abordarlo.

Vamos a tirar un poco de imaginación, ¿sí?

Imagina que te reúnes con tu familia para una comida veraniega.

Estáis todos juntos sentados en la mesa, y mamá ha preparado tu plato favorito.

Como solo ella sabe hacerlo.

Por cosas de la vida, tú hoy te las levantado cuando aun las calles ni estaban puestas, has desayunado muy pronto, y ahora tienes un hambre de lobo.

Así que al ver lo que viene, salivas cual perro de Pavlov.

Mamá te sirve una buena ración, y tú escuchas a medias las conversaciones mientras preparas el tenedor.

Entonces tu hermano (supongamos que tienes un hermano si no es el caso) saca el brazo rápido cuál cobra, y te retira el plato de delante.

A ti se te arruga el gesto, le miras con cara de “¿pero eres idiota o qué?” y le increpas.

Tu hermano se ríe, y te devuelve el plato.

Vas de nuevo con tu tenedor, y cuando metes el primer trozo entre los pinchos, tu hermano empieza a enredar en tu plato con una cuchara.

Y tu tenedor de pronto está vacío.

Oye, tío, ya vale, ¿no?, que tengo hambre

Tu hermano se descojona.

Respiras hondo, piensas que le quieres mucho aunque a veces sea algo imbécil, y vuelves a concentrarte en tu estupenda comida.

Empiezas a meter algunos trozos en tu boca, y masticas con deleite.

Entonces tu hermano empieza a pillar comida de tu plato.

A ver, majo, que hay más, qué tienes que andar comiendo de mi plato”.

“Es que la tuya está más buena”.

“Sí, claro”.

Tu hermano sigue picando de tu plato, y hasta monta una guerra de tenedores al intentar quitarte lo que has pinchado en el tuyo.

Tu mosqueo está alcanzando cuotas monumentales.

Y sigues teniendo hambre, claro.

Mientras estás rumiando tu enfado, tu hermano hace amago de volver a llevarse tu plato.

Así que tomas un vaso, y se lo tiras a la cara.

Y le das.

Entonces el tiempo se detiene.

Todo es silencio.

Y todos te miran.

A ti.

Pero hija, qué haces, que es tu hermano. Mira, si está sangrando y todo, cómo se te ocurre”.

Encima.

Pues que no hubiese estado dando por saco toda la comida.

¿Lo visualizas?

Pues ya lo tienes claro con tu perro.

El malvado es él por gruñir o morder.

Es posesivo y dominante.

No es que las personas estén dándole por saco mientras intenta comer, no.

Es él, que es un maleducado.

Y se tiene que dejar fastidiar mientras come.

Porque…… porque…… ¿Por qué es un perro?

Bueno, igual por ser un perro es un ser “inferior”.

Pero eso no quiere decir que podamos abusar de nuestra “superioridad”.

Y si está en tu casa, y forma parte de tu familia, debería tener algunos derechos.

¿No?

Como el derecho a comer sin que nadie le incordie, le meta prisa, le ponga condiciones o le presione.

Entre otros.

Pues eso, que tengo un servicio de consultoría.

Es para preguntas generales de comportamiento.

Y de veterinaria.

Ésta podría ser la respuesta a “¿cómo enseño a mi perro a no gruñir cuando le meto la mano en el plato?”

Igual no te gusta.

Entonces lo mismo tampoco te gusta todo lo demás, y lo mejor que puedes hacer es dejar de perder el tiempo aquí, y darte de baja.

O lo mismo te abre los ojos, y te ayuda un montón con esa comida de coco que tenías con este tema.

Y es que los parques caninos no son un buen sitio para unas cuantas cosas.

Como resolver dudas sobre conducta.

Irene
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