Y no lo sacan del trono ni con agua caliente

¿Cómo te quedas?

Para mí que eso de dominar todo lo que tenemos delante está en el ADN humano, y por eso nos sale tan fácil endosárselo a los perros.

Esta historia sería un buen ejemplo.

Esto pasó hace ya algunos años, no vayas a pensar que es de ahora.

Fue por la época de Napoleón o así.

Iba Napoleón por Europa conquistando territorios y tal.

Y para eso necesitaba contar con buenos amiguetes.

Pues Jean-Baptiste Bernadotte era uno de ellos.

Compartían estrategias y momentos decisivos en las batallas.

Y también noches locas y borracheras varias.

El caso es que según avanzaba la campaña, Suecia se quedó sin rey.

El que tenían estaba ya caducado o algo así, y no tuvo la deferencia de dejar herederos.

Menudo fallo, eso es de primero de Realeza.

Bueno, no pasa nada.

Napoleón, que andaba mirando de atar bien esa zona de tan al norte para poder dedicarse a otros lugares más soleados

(Como España)

Le dijo a su amigo Bernadotte:

Mira, te ponemos a ti de rey de momento, y luego ya vamos viendo qué hacemos”.

Jean-Baptiste Bernadotte era republicano hasta la médula, como buen francés que se precie, pero le pareció bien.

Era una especie de cargo provisional honorífico, no se lo tomó muy en serio.

Hasta que se instaló en el trono.

Y empezó a pegarse una vida de rey.

Y decidió que aquello molaba mucho, y que sería de tontos dejarlo.

Total, se le daba bien.

Y al pueblo parecía que no le importara mucho que le hubiesen puesto a dedo.

Así que cuando llegó el momento de largarse, Jean-Baptiste dijo que ni de coña.

Que él era el rey de Suecia, y que muera la República.

Se lo hizo tatuar y todo.

Napoleón flipaba.

Que qué se ha fumado este en las saunas suecas esas que hacen por allí.

Que el frío le ha afectado al cerebro.

Que de qué vas, mal amigo, que lo hablamos y era algo provisional.

Pues nada, que al republicano no le echaban del trono.

Karl Johan Primero, se hacía llamar.

Y no te lo pierdas, que por aquellos años Suecia y Noruega tenían unos cuantos tratados que los hermanaban hasta el punto de compartir rey.

Así que dos países de una tacada.

Menudo listo el Carlos Juan de Suecia.

Se tiró más de 30 años en el trono, y plantó cara en múltiples ocasiones a su (ex) amigo.

Ya sabes, dos Machotes Alfa tratando de dominar el mundo.

Pues eso, que si como especie nos cuesta poco renegar de nuestro pasado, nuestras creencias y hasta de nuestras amistades en cuanto pillamos un poco de poder.

Es hasta lógico que pensemos que otros van a tratar de hacer lo mismo.

Aunque sean de otra especie y no tengan ni idea de política o estrategias militares.

Pero estamos de suerte.

Los seres humanos a tu alrededor no sé si quieren ser reyes de Suecia o se conforman con su vida.

En cambio, te puedo garantizar que tu perro no tiene el más mínimo interés en apoderarse de nada.

Y que todas las conductas que se achacan a la “dominancia”

Se pueden explicar mucho mejor en términos de mala gestión emocional, problemas de comunicación con los humanos, desconocimiento por parte de quienes conviven con el perro o simplemente por dolor.

(Entre otras cuestiones)

Y lo mejor, este tipo de explicaciones nos dan pie a aplicar soluciones mucho más amables y agradables para todos los implicados.

Y más eficaces también.

Y justo a eso me dedico, así que, si es lo que te interesa,

Si en realidad prefieres ser la reina de Suecia, pues mejor contrata a otro.

PD- El tatuaje realmente decía “Muerte a los reyes”, que se lo hizo antes de convertirse en uno y los puñeteros son difíciles de borrar

Irene
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