Ésta es mi propuesta:

Te ayudo a hacer las paces con tu perro.

Y ya.

Sin herramientas especiales que hacen «magia» (y a menudo daño).

Sin mandos a distancia, ni pinchos, ni salchichas cada cinco segundos.

Solo tú y tu perro. Y el mundo real.

Pero si has llegado hasta aquí esperando que te cuente los mil y un trucos super secretos de profesional para que tu perro deje de:

– Saltar

– Ladrar

– Tirar de la correa

– Gruñir cuando le quitas la comida

– O se digne al menos a mirarte cuando le llamas

Puedes dejar de leer.

Lo que viene luego no te va a gustar nada y sería una pérdida de tiempo que siguieras leyendo.

O si tenías en mente que te enseñe qué hacer para que tu perro aprenda a:

– Sentarse

– Dar la pata

– Hacerse el muerto

– Rellenarte la declaración de la renta

Mejor busca en otros sitios.

No puedo ayudarte a que tengas un Super Perro.

Aquí no hay trucos.

Ni trampa.

Ni cartón.

Solo hay una relación que necesita que le den un buen repaso.

 

La relación entre tu perro y tú.

Y las relaciones no entienden de trucos, ni pautas, ni consejos sencillos.

Solo de conocimiento, constancia, esfuerzo, interés por el otro, y mucha comunicación y respeto.

Puedo enseñarte a hacer las paces con tu perro y reparar vuestra relación para que la convivencia deje de ser una guerra.

Si eso es lo que buscas, ya lo has encontrado.

Si pensabas que te iba a ofrecer luces de colores, confeti, serpentinas y purpurina, sigue buscando.

Hay muchos profesionales en la red que te darán exactamente lo que les pidas.

Y ahora que ya nos conocemos, te voy a preguntar una cosa.

¿No estás harta de que te presionen por todos lados para que seas la Macha Alfa?

Es que a ti eso como que no te sale, verdad?

Pues te voy a contar un secreto.

Acércate…. un poco más, que no me oiga nadie.

Lo del rollo del Macho Alfa es una chorrada.

¿Cómo te quedas?

Tontos Alfa, les llamo yo.

Luego te doy detalles.

Igual te gustaría poder disfrutar tranquilamente de la compañía de tu perro aunque ahora mismo sea un torbellino con patas y ya no sepas qué más hacer.

¿Sí?

Pues te cuento mi manera de trabajar.

Suscriptores y clientes me han dicho muchas veces que es muy diferente a todo lo que hay por ahí.

El caso es que no he inventado nada, pero vivo en una casa en mitad del monte, no enciendo la tele y cuando voy a la civilización, entablo poco contacto con el resto de la humanidad.

Así que no estoy demasiado al tanto de lo que hay por ahí.

Pero debe de ser cierto. Supongo.

Lo que sí sé es que hay unas fases que se dan cuando convives con un perro.

Lo más probable es que tardes muchos perros en recorrerlas todas.

Yo tardé varios perros.

(Hace tiempo que cuento mi vida en perros, no en años. Me es más fácil).

Pero varios perros son mucho tiempo.

Las fases son estas:

#1# Castigas y regañas todo lo que no te gusta.

Crees que así se educa un perro.

Todo sale fatal.

Piensas que el problema es el perro, que te ha salido malo/tonto/rebelde/dominante.

O todo a la vez.

Y no hay nada peor en este mundo que ser un tonto dominante.

#2# Castigas lo que no te gusta, pero premias lo que te gusta.

Piensas que de ese modo realmente entenderá lo que está bien y lo que está mal.

Puede además que lo hayas leído en algún sitio de Internet, lo llaman «educación balanceada”.

Es el nuevo nombre para el clásico “palo y zanahoria”.

Pero como a casi ningún perro le gusta la zanahoria, hay que ponerle un nombre más vistoso.

#3# Premias todo lo premiable.

Con todo lo que se te pasa por la cabeza (salchichas, mordedores, caricias a mansalva, pelotas, muchas y efusivas felicitaciones….)

Y te esfuerzas por ignorar todo lo demás.

Ojos que no ven….

El resultado es bastante decente, aunque no te explicas porqué tu perro va siempre mirando tu bolsillo y se ha vuelto un yonkie de la pelota.

Algo en el fondo de tu cabeza te dice que esto no termina de funcionar.

#4# Entiendes que tu perro es un ser vivo de otra especie al que has metido en un mundo de locos que nunca terminará de comprender, que sus emociones van a determinar el modo en que se relaciona con el entorno, y que tiene necesidades y gustos diferentes a los tuyos (que para eso es de otra especie).

Y le dejas madurar, ser independiente, decidir, equivocarse, relacionarse con los demás y meterse en algún que otro lío.

También permites que haga cosas que no te gustan y dejas de darle la matraca con la obediencia.

Ya es tu amigo, y todo fluye.

Y te sientes liberada de un gran peso que ni siquiera sabías que llevabas.

Adiós a los malos rollos, la desconfianza, la ansiedad y la frustración.

Hola a los paseos tranquilos, las aventuras juntos y el entendimiento.

FIN.

Sé que estás en una de las tres primeras fases.

¿Porque soy una tía muy lista?

¿Porque tengo tanta experiencia que me desborda la sabiduría y ya lo he visto todo?

Podría ser.

Pero en realidad es porque si estuvieses en la cuarta, no estarías leyendo esto ni buscando ayuda.

.

Puede que estés en la peor, la primera.

En esa todo es una mierda, no hay más que estrés, agobios, frustraciones, ansiedad y malos rollos.

Y para ti también.

En la segunda todo va un poco mejor.

No para tu perro.

Para ti.

Porque como das premios te sientes magnánima y no te parece que seas la mala de la película.

Pero lo sigues siendo, en realidad.

Por eso tu perro se porta así.

Y tú sigues frustrada, desorientada, ansiosa, confusa y sin fiarte de él.

En la tercera, bueno, todo es de color rosa, porque ahora sí, eres una colega guay para tu perro, todo el día con juegos y comida y fiestas y alabanzas para bebés.

Y sin embargo tu perro no parece tomarte en serio y sigue haciendo ciertas cosas que no sabes cómo premiar.

Más que nada porque no se puede.

Lo sé porque yo ya pasé por esas mismas fases.

Sí, por todas ellas.

Todos los que convivimos con perros empezamos por la primera.

Nadie se libra.

Luego algunos avanzan más o menos rápido.

Y otros se quedan atascados.

Ahora estoy en la cuarta fase.

Hace años.

Y te puedo confirmar que es el Nirvana.

Tal cual.

Se está tan bien que no entiendo porqué leches tardé tanto en llegar.

Ahora bien, si quieres llegar lo antes posible a la cuarta fase tú también, puedo echarte un cable, estés donde estés ahora.

Ahorrarás mucho tiempo.

Y desesperación, y frustraciones, y ansiedad, y miedos.

No va de ser el Macho Alfa.

Ese es precisamente el problema.

Te han engañado.

Manipulado.

Presionado para que seas algo que no quieres ni puedes ser.

Y tu perro lo sabe, y te lo está diciendo.

Es hora de preguntarle a él y de escuchar.

Y dejar de prestar oídos a los Tontos Alfa.

Ese es mi trabajo.

Me gusta compartir esta sensación de liberación y calma.

Y me gusta ver perros felices y dueños de sus propias vidas.

Al final de eso va todo.

Paseos tranquilos, acompañamiento calmado en casa, juegos, miradas cómplices, compañerismo.

¿Te interesaría?

Puede lograrse, sin teorías absurdas, sistemas extraños ni herramientas medievales.

Sin adiestramientos interminables ni control estricto y órdenes hasta para hacer pis.

Es sencillo.

Lo verás claro en cuanto entiendas lo que está pasando.

Si te interesa, aquí tienes el botón de rigor:

680 €

(Pago seguro garantizado con Paypal/Stripe. No guardo ni dispongo de tus datos bancarios en  ningún momento).

La verdad es que hay muchas cuestiones que tienes que abordar para solucionar los conflictos de convivencia con tu perro.

Pero además debes hacer limpieza en tu cabeza.

A fondo.

Te han colado  un montón de chorradas que no solo no te ayudan en nada, sino que te quitan el sueño sin motivo.

A lo mejor te gustaría aclarar situaciones como éstas:

 

»  La principal razón por la cual tus esfuerzos por ser la líder de la manada están provocando la mayoría de los problemas de comportamiento de tu perro.

 

»  Una cualidad infravalorada en la que casi seguro no has pensado y que debería ser lo primero a tener en cuenta para resolver cualquier problema de comportamiento en tu perro.

 

»  Qué debes perder cuando convives con un perro…… para conseguir que se porte como tú quieres.

 

»  Una razón por la que saber de jerarquías es lo menos importante en la convivencia con tu perro y dónde deberías realmente poner tu atención.

 

»  Cómo podrás lograr que tu perro te obedezca sin enseñarle ni darle una sola orden.

 

»  La razón por la cual regañar a tu perro hará que se porte cada vez peor.

 

»  Un poderoso motivo para no escuchar a quienes te dicen que castigues a tu perro “porque su madre lo hace así”.

 

»  Descubre porqué las herramientas que te venden para que tu perro deje de tirar no resolverán el que tu perro tire de la correa, e incluso algunas pueden empeorarlo.

 

»  En algunas conductas hay una clara relación causa-efecto. En otras no. Necesitas saber cuál es cuál para poder darle solución a los problemas con tu perro.

 

»  Porqué eso que te han dicho de no darle cariño a tu perro cuando está asustado porque entonces refuerzas su conducta es una idiotez. E incluso es contraproducente actuar así.

 

»  Consultarle al mejor maestro de comportamiento canino está al alcance de cualquiera. Y no, no sale en la tele, ni en Internet (una pista:lo tienes en casa)

 

»  De qué va el efecto Pigmalion, y cómo sin saber lo que es lo estás aplicando con tu perro (y está destrozando vuestra relación)

 

»  Resulta que ir una hora diaria al parque canino no ayuda a que tu perro se canse y sea más tranquilo ni sirve para sociabilizar.

 

»  Descubre la principal razón (pero no la única) por la cual cuanto más ejercicio hace tu perro, más activo está.

 

»  Imagina que puedes conseguir que tu perro se porte mejor sin tener que enseñarle órdenes y ejercicios. Resulta que puedes y no tendrás que repetir y repetir y repe…

 

»  El perro que gruñe no es dominante. El perro que ladra no es dominante. El perro que monta no es dominante. Es hora de que tengas muy claro qué es realmente un perro dominante y porqué el tuyo no lo es, se porte como se porte ahora mismo (garantizado).

 

»  ¿Te gustaría saber porqué es positivo que tu perro vaya delante de ti durante los paseos y la razón por la que no es un problema ni algo que debas corregir?

 

»  Los perros que destrozan cosas al quedarse solos no se están vengando. Te sorprenderás al saber qué se les pasa por la cabeza cuando se cargan tus zapatos favoritos.

 

»  Averigua porqué un collar antiladridos no sirve de nada para que tu perro deje de ladrar, sea el contexto que sea.

 

¿Qué quieres saber un poco de qué va lo que hago?

Lógico.

Pues aquí tienes algunos detalles:

LA TRANSFORMACIÓN

Hay que empezar por amueblarte la cabeza en condiciones.

Es imprescindible que olvides todas las tontadas que te han contado sobre perros y aprendas en serio quién es y cómo es tu mejor amigo.

Y te cuento cosas como éstas:

# Perro Disney vs. Perro real.

# Cuáles son las necesidades REALES y las conductas NORMALES del perro.

# Ajustando tus expectativas a la realidad en lugar de tratar de encajar a tu perro en un molde.

COMUNICACIÓN Y EMPATÍA

Te toca observar a tu perro como si fuera lo único vivo que ha quedado en el planeta tras un apocalipsis zombie.

Es hora de tender un puente y terminar con las batallas del día a día.

# Cuáles son los problemas REALES de tu perro.

# Comunicación real y efectiva: pregunta a tu perro. Escucha y actúa.

# Resolución de conflictos mediante la empatía: tu perro siente lo mismo que tú.

# Tu perro te entiende: comunica tus necesidades de manera efectiva.

TU PERRO

Y llega el momento de que entiendas cómo se siente tu perro y cómo puedes empezar a ayudarle de manera efectiva.

# Cómo ser un referente emocional para tu perro.

# Gestión de TUS miedos, inseguridades, límites……

# Autocontrol frente a control externo. Tu perro puede tomar decisiones.

# Perro autónomo: fomenta las iniciativas y la madurez, permite que tu perro elija.

ABORDAJE GLOBAL

Y terminamos poniendo los puntos sobre las ies. Hora de hacer un trabajo global, por capas, empezando de dentro hacia afuera.

Porque tu perro no puede comportarse correctamente en la calle si no es capaz de sentirse tranquilo y seguro en su propio hogar.

# En casa: el descanso, la comida, los juegos, el manejo cotidiano.

# En el entorno de casa: exploración.

# En la calle: paseos, juegos, encuentro con otros perros (suelto y atado).

# Situaciones nuevas: gestión de encuentro con desconocidos, lugares nuevos, bicicletas, patinetes, motos…..

¿Y cómo lo hago?

Pues aquí tienes más detalles.

Todo es on line, por vídeo conferencias.

Desde tu casa, estés donde estés.

¿Escuchas a tu perro?

Una buena comunicación es la base de una buena relación.

Aprender a escuchar y observar a tu perro es fundamental.

Muchos de los problemas actuales se deben a que no estás entendiendo lo que tu perro trata de decir.

Esto hay que cambiarlo ya.

¿Cuáles son las necesidades reales de tu perro?

¿Y las conductas normales en un perro?

Seguro que en realidad no has pensado a fondo en esto jamás.

Pues muchos de los comportamientos que intentas corregir son conductas normales en el perro: no tiene sentido eliminarlos.

Y muchas de las conductas problemáticas de tu perro se deben a necesidades que ni sabías que existían.

Si conoces esas necesidades y te esfuerzas por cubrirlas, aparece la magia.

¿Por qué no te obedece?

Los amigos no están para recibir órdenes a todas horas.

Aprenderás a entender qué es realmente la obediencia, las razones por las que ahora mismo te hace menos caso que a la cortina de la ducha, y porqué rara vez la necesitarás en la convivencia con tu perro.

Ese trabajo que te ahorras.

 

¿Realmente quieres educar a tu perro?

¿O buscas evitar que te meta en situaciones incómodas?

Lo segundo suele ser lo habitual, la presión social es lo que tiene. 

Pero a tu perro eso le trae sin cuidado. 

Solventar este punto es fundamental para que os llevéis mejor que bien.

Solo es una cuestión de aclarar prioridades.

 

¿Es el paseo tu mejor aliado?

El paseo no debería una fuente de estrés, tensiones y conflictos.

Si ahora mismo es una pesadilla, es que algo va muy mal.

Y hay que solucionarlo. Son muchos años de paseos y tu perro quiere disfrutarlos a tu lado.

Seguro que tú quieres lo mismo.

¿Y si lo que juegas con tu perro es causa de problemas?

Porque ciertos juegos solo generan obsesiones y estrés, te toca tomarte el juego en serio.

Puesto que hay un mundo apasionante más allá de la pelota, te cuento las consecuencias de no jugar correctamente y cuáles son los mejores juegos para tu perro.

Esto es una referencia.

No es un programa estándar «Igual para todos» ni un curso «Hazlo todo tú  misma«.

Lo adaptaré a tus necesidades y las de tu perro.

Igual hay cosas que ya sabes.

O requieres profundizar más en otras.

No hay problema, lo hacemos.

Y esto lo puedo colar como regalo porque soy muy generosa.

 

 

COMO CONSEGUIR UNA LLAMADA DE DIEZ.

En realidad es necesario que lo tengas.

La llamada es adiestramiento, y yo no adiestro perros.

Pero sin resolver este punto no te vas a fiar de él, así que te lo resuelvo.

Aunque para que tu perro venga el adiestramiento no basta, hay que meterle mano a vuestra relación.

Está todo conectado.

y cuando vuestra relación funcione, te darás cuenta de que ya no necesitas llamarle.

Porque él ya estará allí.

Cerca de ti. Donde quiere estar. Sin que se lo pidas ni le obligues o le sobornes.

QUÉ HACER SI TU PERRO ES UNA ASPIRADORA EN LA CALLE.

Y lo de comer cosas del suelo es una batalla importante.

Si te lo doy como regalo, un frente abierto menos.

Eso sí, te lo vas a tener que currar bastante.

Ya sabes, quién algo quiere….

 

SOPORTE PERSONALIZADO VÍA MAIL CON RESPUESTA EN 24 HORAS DURANTE DOS MESES TRAS LA ÚLTIMA SESIÓN.

También vas a necesitar soporte cuando terminen las vídeo conferencias, porque te van a surgir tantas dudas cada día que la cabeza te va a estallar.

Y no quiero que eso ocurra.

Dicho y hecho.

Y lo atiendo yo personalmente, no delego en el becario.

Cuando te ofrecen algo novedoso, que puede que sea lo que buscas pero también puede que no tenga nada que ver, tienes muchas preguntas.

Y éstas son las más habituales:

No sé nada sobre perros, ¿es adecuado para mí?

Sí. Es justo para ti. 

Mis clientes se engloban en dos perfiles claros:

#1  Personas que son conscientes de no tener los conocimientos suficientes para convivir con sus perros (y quieren adquirirlos lo antes posible para no fastidiarla desde el primer día).

#2 Personas que han probado los sistemas “tradicionales” y no se sienten cómodos con ellos y buscan un enfoque amable y respetuoso hacia su amigo.

¿Cómo vas a ayudarme a distancia? Tienes que ver a mi perro

La distancia no es en realidad un obstáculo.

Déjame explicarte porqué crees eso.

Porque estás convencida de que hay que aplicar acciones sobre tu perro.

De que hay que enseñarle ejercicios a tu perro.

De que hay que corregir a tu perro.

Y claro, eso es más sencillo si alguien va a tu lado y te va dando instrucciones precisas: “ahora te paras. Ahora das un tirón de la correa. Ahora le sueltas un “no informativo”. Y ahora le metes un trozo de salchicha por la oreja que lo ha hecho muy bien porque ha visto a ese perro y ni ha respirado”.

Y así tú puedes repetir y repetir esas instrucciones en un eterno día de la marmota.

Pero es que en realidad no funciona así.

Eso es hacerlo difícil e improductivo.

Y es negarle al perro la posibilidad de ser él mismo y de madurar como perro.

Es bastante incómodo, además.

Pero es lo que te venden por todos lados: contratas a un profesional para imitar justo lo que hace el profesional sobre el perro.

Sin entender nada.

Yo trabajo de otro modo.

No digo que mi modo sea el correcto y el de los demás no.

Si digo eso lo mismo dentro de unos años aprendo otro modo que me resulta mejor y me tengo que tragar mis palabras.

Digo que mi modo es más sencillo y más eficaz.

Va así.

Entiendes lo que pasa.

Aprendes a interpretar lo que tu perro está diciendo.

Le preguntas.

Le escuchas.

Cubres sus necesidades.

Todas

No solo comer, beber y salir a hacer un pis.

Cada vez entiendes más de lo que está pasando.

Y ya  no necesitas que nadie te diga lo que tienes que hacer, cuándo o cómo.

Porque tienes a tu lado al mejor maestro.

A tu perro.

Al más interesado por llevaros bien.

Y entiendes porqué se porta como lo hace, cómo se siente, y cómo ayudarle en cada situación.

Sin que nadie te chive instrucciones al oído una hora por semana.

Es sencillo y es eficaz.

Y para que entiendas, aprendas, escuches y sepas cuáles son las necesidades de tu perro, no me necesitas a tu lado.

Puedo hacerlo a distancia.

En cuanto a lo de ver a tu perro, eso por descontado.

Tengo que ver a tu perro.

Él tiene que contarme su versión de vuestra convivencia.

Pero para eso no es preciso que me acerque a tu casa.

Las nuevas tecnologías harán la magia.

Ya he probado de todo sin éxito, ¿por qué esto iba a ser diferente?

En mi experiencia, «de todo» suele significar «he probado dos cosas y me ha ido de pena, no estoy con ánimos de probar una tercera y fracasar de nuevo».

Si lo que has probado incluye:

1- Consejos de parque/criador/dependiente de tienda de mascotas/Facebook/foro de Internet.

2- Educador que lo justifica todo apelando a la dominancia y la jerarquía; o adiestrador que te enseña en positivo a manejar a tu perro  y a controlarlo todo con órdenes (pero no contempla el aspecto emocional de vuestra relación).

3- Profesional que te explica lo que ocurre y te dice que «tu perro es así y tienes que resignarte y aceptarlo».

Entonces sí que vas a notar la diferencia.

Te va a tocar esforzarte y trabajar, eso sí. Lo que te voy a contar no son pautas de A/B/C o pasos estandarizados del tipo «si tu perro hace esto, tú tienes que hacer aquello. Para que tu perro no haga lo de más allá, tú tienes que hacer esto otro«.

Precisamente por eso es diferente.

Seguramente te diré cosas que no te van a gustar, pero yo me limito a transmitirte lo que piensa tu perro de la relación que tenéis ahora. El resto es cosa tuya.

¿No es un poco caro?

Barato no es, cierto.

Pero en este mundillo, como en tantos otros, obtendrás lo que pagues.

Si buscas precios bajos, probablemente contrates a un clon de César Millán.

¿Necesitas pagar a alguien para que te enseñe a imitar como un loro lo mismo que sale por la tele?

Y por cierto, es un maltrato socialmente aceptado, no es educación, ni «encantamiento», ni se susurra nada que no sea «o haces lo que te digo o no podrás volver a respirar«.

O puede que consigas dar con alguien que te convencerá de que TODO puede solucionarse si se premia del modo adecuado en el momento correcto.

Esto puede ser eficaz, pero aun estoy esperando a alguien que me diga cómo premiamos a un perro que destroza la casa cuando se queda solo.

O a uno que entra en pánico cuando oye truenos.

Y te vas a aburrir de tener que dirigir la orquesta los próximos 10 años.

Tu perro no es un soldado que necesite instrucciones a cada paso que da. Es un ser vivo que requiere apoyo para madurar y poder decidir sobre su propia vida.

Las emociones no se premian. Ni se castigan. Y dirigen el comportamiento.

El de tu perro.

El tuyo.

El mío.

Solo aprendiendo a gestionarlas conseguiremos una convivencia satisfactoria.

Eso es lo que te ofrezco.

Y al final todo dependerá de los resultados que consigas.

Si te gusta lo que propongo, la inversión merece la pena.

Si no, tiras tu dinero.

No hay más.

¿Qué garantías me das?

Ninguna.

Tu perro no es una lavadora. No puede programarse ni lograr que haga determinadas acciones apretando unos botones concretos. Es un ser vivo complejo con respuestas variables.

Y mira tú por dónde, ese es también tu caso. No eres un electrodoméstico al que se le puedan dar unas instrucciones estándar que ofrezcan resultados mágicos si se siguen al pie de la letra.

Sois un equipo. Debéis trabajar como un equipo. Y yo puedo hacer de «entrenador». Pero por muy buena que sea, no puedo garantizar que ganaréis el partido.

Porque al final los resultados dependerán en gran medida de tu implicación (y de tu implementación: si no actúas, no consigues), y de la suerte (en una medida no tan importante).

¿De la suerte?

Sí. Es lo que hay. Si resulta que tu perro se porta «mal» porque tiene una enfermedad incurable que le va a condicionar el resto de su vida, entre la dos podremos lograr mejorías, pero seguirá portándose «mal» el resto de su vida. Solo que tu manera de verlo y de gestionarlo habrán cambiado (eso sí te lo puedo garantizar). La convivencia será más fácil, pero los problemas seguirán ahí. Más o menos.

Si tu perro tiene un pasado lamentable, donde todo se hizo mal, ha estado ya con tres familias, y fallan todas las patas sobre las que debe sustentarse un buen desarrollo emocional, revertir eso es prácticamente imposible. Podemos mejorarlo, a veces mucho, pero nunca será un perro, digamos, normal.

Un ejemplo: los niños «salvajes» que a veces aparecen por alguna selva tropical nunca aprenden a hablar, por más que les enseñen.

Es tarde.

Esa fase ya la pasaron y nadie les enseñó.

El daño es irreversible.

Y lo que es peor, jamás se integran en la sociedad, porque hay otra serie de comportamientos sociales que no hay modo de inculcarles, por muchos títulos que tengan los especialistas que les tratan. Eso no tiene solución.

Así que puede que lo de tu perro no tenga arreglo. O puede que te asustes por los cambios que debes hacer en tu vida y en tu actitud, y no hagas lo que te explico.

En el primer caso, tranquila, no será un perro 10, pero se pueden lograr muchas mejoras y conseguir una convivencia agradable y divertida.

En el segundo no hay nada que hacer.

Y por eso no puedo ofrecerte ninguna garantía.

¿Que eso te echa atrás?

Bien. No me interesa que compres presionada  o por impulso con la idea de «bueno, no importa, siempre puedo cambiar de idea dentro de 4 días«.

Me gusta trabajar con gente seria que tiene claro lo que necesita y que está dispuesta a actuar para conseguirlo.

Si simplemente te dejas llevar por la flauta que mejor suena, tal vez estás en el sitio equivocado.

Mi perro lleva años con este problema, ¿podrá cambiar?

La respuesta corta es SÍ.

La respuesta larga es que aunque son muchos los factores que influyen en la conducta de tu perro, el entorno, las exigencias externas y tu manejo cotidiano son realmente determinantes.

Si los cambias, tu perro cambiará para adaptarse, no importa cuántos años tenga.

La duda que realmente deberías plantearte es ¿serás capaz de cambiar lo que llevas haciendo desde hace años y que te ha llevado a donde estás ahora?, 🙂

Mi familia no está conforme con nada de todo esto.

Es triste, pero esto puede ocurrir.

No te preocupes. No discutas ni trates de «evangelizar en el desierto».

Céntrate en evitar las interferencias de los demás todo lo posible, y dirige tus esfuerzos en cambiar tú y el entorno de tu perro.

En pocas semanas la mejoría será notable, y seguramente tu familia empiece a sentir curiosidad por saber «cómo lo has hecho».

Entonces podrás dialogar con ellos.

¿Cómo puedo saber si es lo que busco?

 

Este modo de convivir con un perro es apto para todos los perros.

Pero es cierto que no es apto para todas las personas.

No todo el mundo está dispuesto a enfrentarse a sus propias limitaciones, cambiar y hacer concesiones para que su perro sea feliz.

Si lo que deseas es que tu perro se amolde a tu vida y responda a todas tus exigencias, no puedo ayudarte con eso.

Y si lo que buscas es una relación basada en el control estricto o no estás dispuesta a hacer concesiones tampoco conseguirás buenos resultados con mi servicio.

Solo puedo ayudar a gente con una concepto muy claro: su perro es su prioridad.

Si es tu caso, mi asesoramiento te ayudará.

En caso contrario prefiero que elijas a alguien que te diga lo que quieras oír y que pasará por encima de tu perro para darte lo que a ti te interesa conseguir.

Yo sola no voy a poder

Puede que te sorprendas de lo que eres capaz de lograr por ti misma.

Pero el caso es que eres tú quien tiene que hacerlo.

La conducta de tu perro es el resultado de una compleja combinación de factores, y uno de esos factores, no el único, pero sí uno importante, eres tú: tus actitudes, expectativas, tus propias conductas, tus miedos e inseguridades, tu desconocimiento…..

Eso significa que eres tú quien tiene que hacer cambios y quien tiene que esforzarse, nadie puede hacerlo en tu lugar.

He recibido muchos comentarios de personas que se asombran de lo bien que iba su perro CONMIGO o en mi presencia.

¿Y eso de qué te sirve? Tu perro y tú debéis hacer un equipo, y que se porte correctamente cuando tú no estás no es útil.

Podrás hacerlo sola porque es así como debe hacerse.

Recuerda además que no estarás realmente sola: estaré a tu lado en las sesiones  y vía e-mail (durante dos meses tras la última sesión).

Mi asesoría no es un curso genérico descargable donde tú tienes que ocuparte de todo.

Es un asesoramiento personalizado. Estaré a tu lado para resolver tus dudas cuando surjan, darte ideas, alternativas, apoyo moral y otra manera de ver las situaciones que ahora te agobian.

No me arreglo bien con la tecnología

No te preocupes, puedo asesorarte con este asunto nada más empezar.

Necesitarás una web-cam con micrófono, un ordenador (mejor de mesa, la pantalla es más grande, pero sirve un portátil o una tablet), una conexión de banda ancha para que el sonido y la imagen no se atasquen, y del resto te mandaré instrucciones sencillas para que no te suponga ningún quebradero de cabeza, y nos podamos centrar en lo verdaderamente importante.

¿Qué pasará cuando lo compre?

Una vez formalices el pago, podrás descargar un documento con una entrevista que tienes que devolverme para que empiece a trabajar en tu caso.

Mantendremos contacto mediante correos electrónicos, y fijaremos citas para las vídeo conferencias durante las cuales conoceré más a fondo vuestra situación actual.

A partir de ahí irás recibiendo ideas, herramientas y conocimientos y podremos empezar a realizar cambios.

Los regalos te llegarán tras la primera vídeo conferencia, así como las sesiones grabadas y PDFs con lo más destacado que hayamos visto y los ejercicios y cambios que debes ir aplicando.

Todo ese material es para ti, podrás consultarlo siempre que lo necesites.

El programa completo consta de cuatro vídeo conferencias de dos horas cada una (normalmente una sesión por semana), aunque puedo hacer variaciones o ajustes en función de las necesidades de cada relación.

Tengo poco tiempo libre, ¿cómo organizamos las vídeo sesiones?

Trataré de adaptarme a tus horarios al máximo.

Si tras hablarlo para organizarnos resulta totalmente imposible encontrar una solución, podemos plantear otro medio de comunicación o puedes solicitar la devolución del dinero, sin problemas.

¿Cómo accedo a los materiales?

Recibirás todo el material a través del correo electrónico que me facilites.

 Te enviaré los regalos tras realizar la primera vídeo conferencia.

Los vídeos del segundo regalo los tendrás disponibles siempre que desees en Youtube, en modo privado, ya que te enviaré una clave de acceso para que puedas visualizarlos siempre que quieras.

¿Hay límite de tiempo?

Las sesiones de vídeo se realizarán en plazos fijos, siempre con arreglo a tu disponibilidad horaria personal.

Normalmente programo una sesión por semana. Son cuatro y duran dos horas aproximadamente. 

Pero me adaptaré a tu tiempo en la medida de lo posible.

La puntualidad es importante.

Si no acudes a una sesión sin aviso previo, esperaré un máximo de diez minutos, y perderás ese turno, ya que tengo más clientes que atender.

Concertaremos una nueva cita según tu disponibilidad.

Si desapareces en las sesiones y no consigo localizarte, perderás el servicio, ya que necesito implicación total por tu parte. 

Los materiales escritos y visuales podrás consultarlos siempre que quieras, sin límite de tiempo.

¿Cuáles son las opciones de pago?

Puedes elegir pagar con tarjeta o vía Paypal.

El botón de compra te dirige a una plataforma externa segura de pago que gestionará los datos de tu tarjeta. 

Si deseas pagar en plazos, consúltalo conmigo y nos organizamos.

Si resulta que tu pregunta es original y no está en esta lista, pues no te quedes con las ganas de saber la respuesta, puedes escribirme: guau@comunicacionyrespeto.com

 

(Pago seguro garantizado con Paypal/Stripe. No guardo ni dispongo de tus datos bancarios en  ningún momento).

Ahora un poco de autobombo.

Gente que habla bien de mí y de mi trabajo.

Si a Amazon le funciona, no veo porqué a mí no me va a ayudar.

 

Débora y Altai (España)

«La relación con mi perro estaba siendo bastante complicada y tenía bastantes problemas de comportamiento. Todo mi entorno me presionaba para que le demostrara quién manda. Gracias a ella aprendí otra forma de relacionarme con el perro, basada en el respeto y la comunicación. Muchos de sus comportamientos han desaparecido por completo. Ahora veo que es un perro feliz»

Elena y Ciro (España)

«Los paseos eran frustrantes y nuestra relación era una guerra. Por mí misma no lograba confiar en Ciro. Gracias a Irene los resultados son palpables. Hace unos meses no podríamos estar los dos tan tranquilos en un sitio así, confiando el uno en el otro. Estoy muy muy contenta«.

 

Poldo y Fátima (España)

Adoptar un perro parecía fácil pero…a veces no lo es tanto.
El reto empezó con una perra muy miedosa que al final, gracias a las indicaciones de Irene, se ha convertido en una perra cariñosa y feliz.
Después buscamos «el más difícil todavía» con un perro que empezó a morder a su dueña. Tras hacerle varias pruebas, resultó que estaba enfermo, y nos facilitó la medicación y las pautas de comportamiento.
No solo me ayudó con mis perros, sino que el apoyo emocional que supuso para mí durante todo el proceso fue enorme.

Boris y Eduardo (Argentina)

Tenía a Boris confinado en un pequeño patio porque si intentaba dejarle adentro era imposible, rompía todo, mordía, yo no sabía que hacer.
Contraté a una adiestradora profesional, quien me enseñó que para corregir había que arrollar un diario y golpearlo cerca de él para que se asuste. Esto lo ponía peor.  
Como esto no funcionaba me recomendaron otro «adiestrador», este «personaje» pretendía ser el sucesor de Cesar Millán. DESASTRE. Y decidí pedirle ayuda, casi desahuciado, a Irene. Vi que había dado con la persona indicada. Nunca me dijo algo equívoco, sabe perfectamente los problemas de mi perro. Poco a poco con sus consejos, pacientes y tranquilizadores fui comprendiendo a mi husky siberiano. Ahora dentro de la casa se comporta como un señor. En los paseos VA SUELTO sin correa a mi lado o en trote adelante o atrás según esté interesado en olfatear algo. Puedo comprender gracias a Irene las necesidades de Boris. Nunca me enojo con él, comprendo sus gestos paso a paso, y lo que más me sirvió es tratarlo con mucho cariño, siempre mi mano acaricia, JAMÁS AGREDE.

Bowie, Marta y Daniel (España)

Tenemos un border collie con muchos problemas de miedos. Contactamos con Irene hace ya un par de años para tratar su miedo a la calle y nos ayudó muchísimo. Gracias a sus indicaciones, fomentamos el olfateo y un paseo con un manejo diferente y enseguida notamos la mejoría en Bowie.
Además, nos dio recomendaciones para poder sobrellevar mejor fechas complicadas como Nochevieja por el tema de los petardos.
En los últimos meses Bowie ha comenzado un nuevo tratamiento y nos ha encantado el enfoque de Irene: ha valorado cada aspecto de forma minuciosa para descartar cualquier problema físico antes de iniciar el tratamiento actual.
Siempre nos ha gustado su grado de implicación y su claridad para explicarnos lo que le sucede a Bowie. En tiempos en los que los educadores y adiestradores de perros están a la orden del día, es importante tener a una auténtica profesional a la que recurrir.

Sunny y su familia (España)

Sunny tenía dos años cuando la adoptamos. Enseguida nos dimos cuenta de que presentaba comportamientos desconcertantes: rehuía a los perros, a las personas, nuestras caricias, no quería salir a la calle…..
Irene nos explicó que Sunny presentaba un problema de falta de socialización serio.
Nos indicó las pautas para poder entender a Sunny y empezamos a trabajar el acercamiento a las personas, la introducción a ambientes más concurridos, enseñarla a jugar….etc.
Y siempre pendientes de la expresión corporal de Sunny que nos marcaba el ritmo de trabajo.
Gracias a Irene hemos conseguido que Sunny sea una podenca feliz, cuya afición favorita es ¡¡¡¡¡viajar!!!!!.

Y ya está.

Es todo lo que quería contarte.

Ah, espera.

El precio.

680 €, con impuestos y sin sorpresas.

Sin rebajas ni descuentos  ni promociones festivaleras.

Igual para todos.

Si necesitas la ayuda que yo puedo dar, aquí tienes el botón de antes, para que no tengas que buscarlo, que las pantallas de los teléfonos son incómodas de manejar para según qué cosas.

(Pago seguro garantizado con Paypal/Stripe. No guardo ni dispongo de tus datos bancarios en  ningún momento).